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La reducción de las ayudas públicas al cine condena a los actores y actrices españoles a la precariedad

Los Presupuestos Generales de 2014, que destinarán un 13,8% menos que este año a la producción de películas, ponen de rodillas a quienes dan la cara en la pantalla

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La reducción de la partida dedicada al cine en los Presupuestos Generales del 2014 pone de rodillas a la industria cinematográfica española, gravemente afectada por la subida del IVA. La disminución de las producciones se verá agravada por el recorte en las ayudas, que indirectamente terminará afectando a quienes dan la cara en la pantalla: los actores. 'No hay tanta demanda como hace años y los intérpretes siguen siendo los mismos o han aumentado', explica Paloma Rodríguez, que trabaja en la oficina de representación de Paloma Juanes. 'Somos los últimos a los que nos ha tocado la crisis'.

El Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) recibirá el próximo año 50,84 millones de euros, lo que supone un tijeretazo del 8,8% respecto a 2013. Pero hay que tener en cuenta que de ese monto sólo se destinarán a ayudas a la producción, a través del Fondo de Protección a la Cinematografía, 33,7 millones, un 13,8% menos que el pasado ejercicio. Una cantidad a años luz de la que destinan países como Francia o Alemania, que apoyan con firmeza su celuloide.

Sin embargo, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no considera que el problema del cine español sea la reducción de las ayudas sino su calidad, como declaró a una radio el pasado martes. Una intervención que puso en pie de guerra a los profesionales y en la que llegó a terciar José María Lassalle, quien lo desautorizó. Aunque el secretario de Estado de Cultura no es quien de sacar adelante una ley de mecenazgo que compense la reducción de ayudas y la puñalada del IVA, a las que habría que sumar el efecto de las descargas.

FAPAE, la confederación que integra las productoras audiovisuales, se había mostrado favorable en un principio a financiarse con los ingresos y los impuestos al propio cine, pero ha salido en tromba contra unos Presupuestos que no permitirán pagar la deuda que el Ministerio todavía mantiene por películas ya estrenadas. Aunque estas ayudas a la amortización se pagan con dos años de retraso, aún no se han entregado 21 millones de euros por filmes exhibidos en 2011 y pronto tendrá que hacer frente a la cantidad correspondiente a las producciones de 2012, que sobrepasa los 40 millones. Una cifra superior a los 33,7 millones que el Gobierno ha aprobado para 2014.

Las cuentas no cuadran y, si tenemos en consideración los años precedentes, la situación resulta dramática. En 2011 la partida fue de 76 millones de euros. Pero valga como ejemplo la fallida previsión de los políticos en 2007, cuando aprobaron en el Congreso una Ley del Cine que venía con una memoria económica bajo el brazo que otorgaba 100 millones para el Fondo en 2013. La realidad era ésta: se han quedado en 39,13 millones, apenas un tercio de lo estipulado.

Los presupuestos con letra pequeña también han enflaquecido, como atestigua Iñaki Guevara, secretario general de la Unión de Actores y Actrices. 'Hay directores que están rodando con la mitad de dinero que hace una década. Y eso es aplicable a toda la cadena'. Paloma Rodríguez, cuya agencia representa a Mariola Fuentes, Alejo Sauras o Paco León, da fe de la precariedad del último eslabón. 'El coste de las películas ha bajado tanto que los intérpretes actúan a cambio de casi nada y quienes trabajan mucho lo hacen en peores condiciones económicas'.

Las cifras de FAPAE esbozan un panorama desolador: la facturación del sector ha bajado en 2012 un 15,1% (aunque para 2013 se prevé una caída del 20,8%) y el empleo, un 12%. En lo que va de año, la taquilla ha descendido un 13,5% respecto al año anterior y los rodajes, un 28,7%. El Informe de Gestión de la Sociedad General de Autores y Editores 2012 culpa de la disminución de ingresos en las salas al 'impacto negativo de la subida del IVA' y al 'retraso en los pagos a la SGAE de importantes exhibidores, circunstancia que no se había producido en años precedentes'.

Aitor Merino tiene 40 años y comenzó a actuar a los 16. Desde Historias del Kronen hasta Haz de tu vida una obra de arte, no ha conocido peor época. 'Es la más dura de mi carrera. Seguimos actuando por amor a la profesión, pero hay que multiplicar las horas y el esfuerzo para obtener salarios muy bajos. Los sueldos han descendido muchísimo y hay actores famosos que lo están pasando mal', asegura el autor del documental Asier ETA Biok. En su último trabajo, un filme de Fernando Merinero que se rodó en régimen de cooperativa, sólo cobrará si obtiene beneficios. Al menos evita la cola del INEM: un 90% de los afiliados a la Federación de Artistas del Estado Español estaba en paro el año pasado, un dato que coincide con el ofrecido hace unos meses por la Unión.

Su secretario general cree que el Gobierno ha dado la espalda a la industria. 'Si Montoro afirma que nuestras películas son malas es que va a por nosotros. Estos Presupuestos Generales se cargarán el cine español, que necesita un sistema alternativo de desgravaciones fiscales o de ayudas para que los actores tengamos trabajo', apunta Iñaki Guevara, convencido de que el No a la guerra y la ceja les ha pasado factura. 'La enemistad de algunos señores del Gobierno es clara, pero lo más preocupante es que no ven nuestro cine como una industria ni como Marca España'. Una empleada del sector que prefiere mantenerse en el anonimato rechaza que se trate de una venganza. 'La subida del IVA es simplemente un abuso absoluto. Así no matas la cultura sino a la libre empresa, porque ataca a las pymes. ¿Cómo vas a producir así?'.

A falta de las cifras definitivas del  presente ejercicio, en 2012 se produjeron 182 películas, un 8,5% menos que el año anterior, según el ICAA. Además, siguen cerrando salas y el goteo de despidos en las empresas auxiliares es continuo. 'El descenso en la producción ha sumido a los actores en el paro, aunque se está haciendo un cine de bajo presupuesto que se proyecta en filmotecas, salas pequeñas y festivales', explica Antonio Castro, responsable de la agencia Benur, especializada en jóvenes intérpretes. 'El panorama al que se enfrentan es bastante complicado, pues es fundamental que trabajen al salir de las escuelas para poder aprender. Una alternativa es el teatro, pero el Ministerio de Cultura no facilita que se incorporen al sector ni que monten empresas. Esto provoca que muchos no puedan sobrevivir porque, además, las compañías se están diluyendo'.

Fabio León Muñoz no claudica, aunque para ello tenga que alternar los trabajos alimenticios con los cortometrajes, las representaciones teatrales y las series. 'Esto siempre ha estado fatal, pero antes al menos había más opciones. Con el bajón del cine y la televisión, hago cortos y obras en salas alternativas para mantenerme vivo', explica quien en su día pasó por Hospital Central, Mi Teniente o Canguros. 'Cobras poco o nada, aunque podría ser peor. Hace poco, por ejemplo, estuve ensayando una función durante dos meses y no se llegó a estrenar'.

Pese a todo, Fabio no ha dudado en embarcarse en Estirpe, un filme de ínfimo presupuesto dirigido por Adrián López y protagonizado por Ernesto Sevilla y Sergio Peris-Mencheta. 'Por suerte, los actores son amigos que no cobran, porque si uno de ellos lo hiciese se llevaría todo el presupuesto', explica este cineasta coruñés, pendiente de terminar el rodaje tras haber cubierto parte de la financiación con donaciones a través de internet. 'Los castings están siendo multitudinarios, por lo que hay gente que prefiere hacer cosas como ésta que quedarse en casa', concluye López, quien da una idea de la precariedad que rodea a buena parte de la profesión. En cuanto al pago de la hipoteca, el recibo de la luz o la letra del coche, ésa es otra película.

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