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Las relaciones Irán-EEUU dependerán del cambio de la política de Washington, según Teherán

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El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Manuchehr Mottaki, declaró hoy en Armenia que su país espera cambios en la política exterior de Estados Unidos, de los que dependerán las futuras relaciones entre ambos países.

Subrayó que las autoridades de su país "está convencido de que si los cambios son importantes y reales, habrá una respuesta positiva por parte de Irán, de la misma manera que la política equivocada de la anterior Administración estadounidense tuvo su respuesta".

"La respuesta de Irán se corresponderá con los cambios en la política norteamericana", declaró el ministro en rueda de prensa, citado por las agencias.

Según Mottaki, "es importante que las declaraciones por parte de Estados Unidos de cambios en su política exterior pasen de la forma al contenido y de la táctica a la estrategia, y sólo en ese caso podrán ser fuente de transformaciones".

"En Estados Unidos hubo elecciones al Congreso y presidenciales, durante las que los electores dijeron 'no' a la política llevada a cabo y con su voto aspiraron a abrir una nueva etapa" en el país, añadió.

Por otra parte, Mottaki señaló que Irán apoya un arreglo pacífico del conflicto de Nagorno Karabaj, enclave armenio en territorio de Azerbaiyán, y que está dispuesto a prestar toda la ayuda posible.

"Irán siempre expresó su disposición de prestar su ayuda para lograr una solución al conflicto karabají y espero que podamos cooperar para restablecer la estabilidad y tranquilidad en la región", declaró.

Recordó que hace dos días concluyó en Irán la cumbre de la Organización de Cooperación Económica, durante la cual se reunió con el jefe de la diplomacia azerbaiyana, Elmar Mamediárov.

Se firmó un documento que establece, entre otras cosas, que "todos los conflictos en la región deberían solucionarse por medios pacíficos y por la vía del diálogo", señaló, y agregó que el texto "fue firmado por todos los países participantes en la cumbre, entre ellos también Azerbaiyán".

La guerra azerbaiyano-armenia por el control de Nagorno Karabaj, entre 1991 y 1994, supuso la muerte de unas 25.000 personas en ambos bandos y fue ganada por los secesionistas armenios.

La derrota supuso para Azerbaiyán la pérdida total de casi un tercio de su territorio, que fue ocupado por las tropas de Armenia y los armenios de Nagorno Karabaj, y causó casi un millón de refugiados internos.