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Un relato con tintes irónicos y divertidos gana el Premio de Cuentos Unamuno

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"Rayos y retruécanos", un relato con marcados tintes irónicos y divertidos del escritor afincado en Oviedo, Pepe Monteserín, ha sido seleccionado por el jurado como obra ganadora del XLVI Premio Internacional de Cuentos Miguel Unamuno, que se ha fallado hoy en Salamanca.

El presidente del jurado, Javier San José, en representación de Víctor García de la Concha, ex director de la Real Academia Española, que se ha ausentado por problemas de agenda, ha destacado la singularidad de las obras presentadas en esta edición frente a las pasadas, con un predominio de las de carácter experimental.

Entre los relatos "diferentes", según San José, se encuentra la obra ganadora que ha cautivado a la mayor parte de los miembros del jurado por "el juego de palabras, la ruptura de las frases hechas y el doble sentido de las afirmaciones".

Monteserín narra en "Rayos y retruécanos" la historia de un hombre aquejado de un mal imaginario "que no es otro que la sensación de que se te mete en la cabeza una tonadilla" ha agregado el presidente en funciones del jurado, que en el caso del protagonista es "bacilón, que rico bacilón, Chachachá, que rico chachachá".

Una tonadilla que se le repite en la cabeza de forma enfermiza hasta hacerle enloquecer, para al final del relato irse curando porque se va "desencantando".

Al final del texto y sin perder el tono irónico, el protagonista asegura que se cura con un "me importas tú, y tú, y nadie más que tú".

San José ha destacado la construcción "perfecta" del relato y el "gran mérito" del autor para hacer una narración divertida con un estilo cercano al neobarroco en el que se compaginan por igual los tecnicismos y un lenguaje coloquial que roza en casos la vulgaridad con marcados toques asturianos.

Junto al ganador, se han elegido dos accésit que han recaído en obras de estructura y contenido muy divergentes y con formas narrativas muy vanguardistas.

Este es el caso de "Pensé que era alérgica al sonido de la balalaica", de la profesora de Técnicas Narrativas de la Escuela de Escritores de Madrid Isabel Canielles.

En el cuento, la narradora reflexiona sobre su matrimonio y la relación de pareja, huyendo del alegato y presentando una serie de situaciones absurdas con diálogos vacíos de contenido "pero que reflejan la realidad de muchos matrimonios", ha agregado el presidente del jurado.

También como finalista ha sido elegido "El hombre deshidratado", un relato de ciencia ficción, el primero de este género que es seleccionado en la vida del certamen, escrito por Benjamín Pulido de Argés (Toledo).

Por lo que se refiere a esta obra, destaca por el empleo de una técnica literaria poco habitual como es que el narrador hable en segunda persona.

Una obra que plantea un género difícil "pero que ha sabido desenvolver con soltura el autor", tratando el tema de las relaciones y pasiones humanas.

La 46 edición del Premio Internacional de Cuentos Miguel de Unamuno, auspiciados por Caja Duero-Caja España, ha contado con la participación de 1.999 originales procedentes 1.298 de España, 64 de otros países de Europa, 534 de América y una decena de países tan dispares como Jordania, Japón o Israel.