Publicado: 16.01.2014 13:26 |Actualizado: 16.01.2014 13:26

Renfe ignoró un informe de 2011 de un maquinista contra la 'curva de la muerte' de Santiago

El documento alerta del descenso brusco de velocidad y la escasa señalización de una vía en una "zona de máxima atención y de riesgo"

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Señales tardías, descenso brusco de la velocidad y cartelones inútiles. Todos ellos, factores que ya aventuraban, en 2011, un posible accidente de tren en la curva de Angrois donde descarriló un Alvia el verano pasado, dejando 81 muertos. Así se desprende de un informe (al que ha tenido acceso Público) de "anomalías" en dicha vía que el maquinista José Ramón Iglesias Mazaira envió a sus superiores el 26 de diciembre de dicho año y que el abogado del único imputado en el caso de la tragedia —el conductor del convoy accidentado— presentó ayer en el juzgado. 

"Parece importante estudiar la posibilidad de solicitar la implantación en la vía de señales de limitación permanente a 80 km/h que podrían facilitar el cumplimiento de las velocidades máximas", señaló Mazaira en aquel entonces. Señales que Adif instaló apenas una semana después del accidente, a pesar de haber insistido en que la señalización era "correcta" y la curva, "segura".

Además, Iglesias Mazaira, jefe de maquinistas y formador de conductores en el tramo Ourense-Santiago —según ha adelantado hoy La Voz de Galicia— denunció los cambios bruscos de velocidad que debían realizarse en la zona del accidente. "Otra particularidad de esta línea es una transición descendente por infraestructura de la velocidad máxima que pasa de 300 a 80 km/h [...] de una forma brusca sin un aviso previo por señalización de la vía y sin el amparo de ERTMS [el sistema de frenado de seguridad europeo, más seguro que el ASFA Digital instalado en dicho tramo]", destaca en el documento [ver pdf, aquí]. 

"Ocurre esta transición de velocidad en una zona de máxima atención y de riesgo por la citada transición de sistemas y por la señalización lateral que hay que respetar. Únicamente existe una señal de velocidad descendente a la altura del PK [punto kilométrico] 84,230 [apenas 200 metros antes de la curva de Angrois], pero de poco vale puesto que de no haber reducido previamente la velocidad nada se podrá hacer ya", sentenció el maquinista en dicho informe, que fue enviado a sus superiores vía correo electrónico.

El documento fue remitido a su superior inmediato, el coordinador de maquinistas de Renfe en Galicia y de ahí a instancias superiores de la empresa pública, según La Voz. Sin embargo, la solución a los defectos apuntados por Iglesias Mazaira no se implantó hasta después del accidente en el que murieron 81 personas en julio de 2013. De ahí que, según fuentes jurídicas consultadas por este diario, este documento sea "el más importante de los aportados a la causa hasta este momento".