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El republicano Boehner rompe a llorar en su discurso de victoria electoral

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El actual líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner, quien pasará a ocupar la presidencia de la Cámara tras el triunfo de su partido en los comicios legislativos, rompió a llorar en su discurso de victoria.

En su alocución ante más de un centenar de simpatizantes republicanos en Washington, Boehner no pudo evitar las lágrimas cuando afirmó que toda su vida ha estado "persiguiendo el sueño americano".

Boehner, exultante y con la voz entrecortada, se felicitó por la nueva mayoría republicana en la Cámara Baja y aseguró que "está claro quiénes son los ganadores esta noche, y esos son los ciudadanos estadounidenses. Su voz se ha dejado oír en las urnas".

"Por todo el país, estamos siendo testigos de un repudio a Washington, un repudio a un Gobierno con grandes poderes, y un repudio a los políticos que rechazan escuchar a la gente", declaró el hasta ahora líder de la oposición republicana.

El que reemplazará como presidente de la Cámara a la demócrata Nancy Pelosi prometió que, al frente de este foro, su partido "recortará los gastos en vez de aumentarlos, reducirá el tamaño del Gobierno en vez de aumentarlo y reformará el modo en que el Congreso funciona, para ponerlo de nuevo en manos del pueblo".

Recibido por los simpatizantes republicanos con gritos de "presidente de la Cámara, presidente de la Cámara" y "USA, USA", el que será el "número tres" en la línea de sucesión presidencial expresó su disposición a colaborar con el presidente, Barack Obama, aunque no de modo incondicional.

"Esperamos que el presidente Obama respete ahora la voluntad popular, cambie el rumbo y se comprometa a hacer los cambios que la gente reclama. En la medida en que esté dispuesto a esto, nosotros estaremos dispuestos a colaborar con él", sostuvo.

Las palabras de Boehner encontraron eco en los discursos del desfile de figuras del partido que el Comité Nacional Republicano en el Congreso (NRCC, por sus siglas en inglés) preparó como aperitivo a su intervención.

El más ovacionado fue el gobernador de Misisipi, Haley Barbour, que fuera colaborador del ex presidente Ronald Reagan, al asegurar que las elecciones que hoy devolvieron la mayoría a su partido en la Cámara Baja "son más importantes que las de 1994", en las que los republicanos también retomaron el control de la Cámara.

Barbour argumentó que esta votación se produce en un momento "más crucial" que el de entonces, puesto que los líderes demócratas en ambas Cámaras, Harry Reid y Nancy Pelosi, han dado al Congreso "el mayor giro a la izquierda de la historia de la política estadounidense".

Por su parte, el presidente del Comité Nacional Republicano, Michael Steele, repitió la consigna que ha llevado por todo el país durante la campaña, al recordar que su partido tiene licencia para "hacer lo que los estadounidenses quieren: despedir a Pelosi".

Los discursos se intercalaron con un resumen de resultados en el que no faltaron las nuevas tecnologías, como Twitter, y que generó ovaciones crecientes a medida que las pantallas mostraban que algunos asientos tradicionalmente demócratas en la Cámara, como los de Misuri, Michigan o Wisconsin, estaban en poder de su partido.

Los republicanos necesitaban 39 escaños para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes y a pocos minutos para las 6.00 GMT de hoy habían conseguido ya al menos 56.

En el Senado, por contra, los medios estadounidenses anticipan que los demócratas podrán mantener su mayoría, aunque drásticamente reducida.