Publicado: 06.03.2014 19:07 |Actualizado: 06.03.2014 19:07

El responsable del folleto de preferentes de Caja Madrid ignoraba que se venderían entre particulares

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Cuatro horas de lectura. Ese es el tiempo que Carlos Stilianopoulos dedicó en 2009 al folleto de Caja Madrid que explicaba en qué consistían las preferentes y que se entregó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. 

En su declaración de hoy ha explicado al juez que ignoraba que fuera destinado a particulares, sino que las preferentes estaban diseñadas para el mercado institucional.

Sólo necesitó cuatro horas de lectura del folleto antes de aprobarlo, porque era "impecable". Así lo ha asegurado ante en el Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, donde se investiga la colocación de estos productos financieros complejos a consumidores particulares por parte de Caja Madrid.

Caja Madrid Finance Preferred. Este fue el nombre de la filial creada por la entidad financiera para colocar las preferentes. Su entonces presidente, Carlos Stilianopoulos, la ha definido en su declaración como un "vehículo vacío", con una función instrumental, y·creado para vender esos productos financieros complejos en el "mercado institucional"; esto es, a clientes con conocimientos financieros.

Sin embargo, el 96,2% de las preferentes fueron colocadas entre consumidores. En total se colocaron 3.246 millones de euros. El 43% de los clientes tenía más de 65 años, y el 63% más de 50.

Stilianopoulos, hijo de Pitita Ridruejo, ha asegurado al juez que desconocía el nombre de la persona que decidió colocar las preferentes en el mercado entre familias y personas particulares, el llamado mercado minorista.

Su declaración ha durado apenas diez minutos, ya que sólo ha respondido a las preguntas del fiscal y de su abogado defensor. El juez instructor, Fernando Andreu, no ha hecho ninguna pregunta.

El perfil del cliente escogido y su conocimiento del riesgo es clave en este caso. Una directiva europea (la directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros, Mifid, de 2004) obliga a los bancos a dar el mayor grado de protección a los clientes minoristas, a ofrecerles información clara y precisa, y a someterlos a Test de Conveniencia para determinar si comprenden y están capacitados para suscribir un producto financiero complejo, como son las preferentes o los swaps.

La investigación del caso se centra en la venta de preferentes en 2009, un año después de que entrara en vigor en España esa directiva europea.

El folleto de la emisión de preferentes del año 2009 fue elaborado por el bufete Garrigues y, según Stilianopoulos, reflejaban todas las advertencias sobre los riesgos de la inversión y contaban con el aval de dos expertos independientes.

Su declaración ha durado apenas diez minutos, ya que sólo ha respondido a las preguntas del fiscal y de su abogado defensor. El juez instructor, Fernando Andreu, no ha hecho ninguna pregunta.

Tampoco saben mucho los dos vocales de Caja Madrid Finance Preferred que han declarado hoy ante el juez, y cuyas firmas aparecían en la emisión de preferentes de 2009. José Luis Sánchez Blázquez y Álvaro Canosa Castillo han afirmado que se limitaron a ejecutar el acuerdo de emisión y no participaron en su comercialización.

Andreu abrió una pieza separada del caso Bankia para investigar la venta de preferentes entre los 15 directivos de Caja Madrid y Bancaja, incluido el expresidente de la entidad madrileña, Miguel Blesa, que declaró el pasado 3 de marzo y aseguró que los jubilados y los minoristas que compraron preferentes no eran "ignorantes financieros".

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la AN había ordenado al juez en diciembre pasado investigar si las cúpulas de las entidades integradas en Bankia utilizaron la emisión de participaciones preferentes como una manera de captar activos y disfrazar la situación de insolvencia en que se encontraban.