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Cuando los restaurantes especifican calorías, aparecen sorpresas

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Por Frederik Joelving

Se dice que uno es lo quecome. Pero un nuevo estudio demuestra que sería difícil saberexactamente qué comemos porque la especificación de lascalorías de los productos que ofrecen las cadenas derestaurantes puede ser engañosa.

En docenas de restaurantes de tres estados estadounidenses,un equipo observó que las calorías que informaban en promediotendían a ser adecuadas, no así al analizar cada alimento porseparado.

"Existe una gran variabilidad de las cifras", dijo LorienUrban, experta en nutrición de la Tufts University en Boston, ycoautora del estudio. "Básicamente, lo que eso nos dice es quelos consumidores ignoran qué están comiendo."

Dicho esto, apenas el 7 por ciento de las papas fritas, lashamburguesas y otros alimentos que el equipo analizó seubicaban dentro del rango +-10 de las calorías informadas.

Según los Centros para el Control y la Prevención deEnfermedades (CDC por su sigla en inglés), más de un tercio delos adultos de Estados Unidos son obesos. Y uno de cada seisniños y adolescentes entra en la misma categoría, lo que en eltiempo eleva su riesgo cardiovascular, entre otros problemas.

Mientras que las autoridades de salud están tratando deresolver el problema desde varios ángulos, una de lasestrategias más obvias es que los estadounidenses reviertan latendencia a comer de más que prevaleció en el país durantedécadas, en especial en los restaurantes.

"Actualmente, los estadounidenses consumen un tercio de lascalorías diarias fuera del hogar. Pensamos que el etiquetado detodos los alimentos dará buen resultado porque la poblaciónestá ingiriendo muchas más calorías que las que cree consumir",precisó Urban.

El nuevo estudio, publicado en Journal of the AmericanMedical Association, es la primera gran investigación que pusoa prueba cuán confiables son los menús.

Para eso, el equipo de Urban concurrió a 42 restaurantes deservicio rápido y con asientos de Massachusetts, Arkansas eIndiana, y pidió para llevar 269 productos distintos.

Las pruebas de laboratorio revelaron que un 40 por cientode los alimentos contenía por lo menos 10 calorías más que lasdetalladas, mientras que el 52 por ciento tenía por lo menos 10calorías menos.

Y casi uno de cada cinco productos aportaba 100 o máscalorías adicionales, principalmente en los alimentos reducidosen calorías. Eso, para Urban, es un problema: ingerir 100calorías diarias más que las necesarias se traduce en entre 5 y15 kilos más en un año.

La autora señaló que los restaurantes con asientos fueronlos principales responsables del aporte de calorías extrasporque los tamaños de las porciones variaban bastante. "Tuvimosvarios casos en los que recibimos mucho más que lo quepensábamos", dijo la autora.

Joy Dubost, de la Asociación Nacional de Restaurantes,señaló la satisfacción de ver que las calorías que informan losrestaurantes son precisas en promedio.

"En los restaurantes, la preparación de la comida esartesanal, de ahí que pueda variar. Pero el estudio demuestraque la variación en la información de las calorías es pequeñaen la mayoría de los casos", respondió a Reuters Health através de un comunicado.

"Con la nueva ley de etiquetado de los menús, muchascadenas de restaurantes están tratando de implementarestándares más estrictos de control de calidad en la cocina,desde el peso de las comidas hasta el tamaño de los paquetespara llevar", indicó.

De todos modos, aunque los menús fueran 100 por cientoprecisos, no existe prueba de que la información sobre lascalorías tenga el resultado esperado. Y los expertos siguenteniendo opiniones divididas sobre esa cuestión.

FUENTE: Journal of the American Medical Association, 20 dejulio del 2011