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Consiguen restaurar en México un óleo del siglo XVIII roto en 280 pedazos después de ser robado

Los expertos han recuperado el 80% de la obra, que fue rescatada por los vecinos de la localidad donde fue robada

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Especialistas mexicanos restauraron un óleo del siglo XVIII roto en 280 pedazos después de que unos ladrones intentaran robarlo en 2006 pero desistieran al ver cómo se desprendía la capa pictórica con rapidez.

Tras un año de trabajo la imagen de la Virgen de la Asunción ha sido recuperada en un 80% y es posible que, en tres meses, regrese a su localidad, Izúcar de Matamoros, en estado de Puebla, ha informado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un comunicado.

En diciembre de 2006 unos ladrones la cortaron de su bastidor original y la enrollaron para robarla, pero 'se espantaron' al ver cómo la pintura comenzó a desprenderse de su soporte de lino, que estaba muy rígido, por lo que la abandonaron en el atrio de la iglesia dedicada precisamente a esta virgen, y se escaparon por el muro del atrio del templo.

Vecinos del barrio de la Asunción, muy devotos de la imagen que llaman 'La Purísima Concepción', recogieron sus pedazos con esmero, hasta reunir 280 de ellos, y los mayordomos del templo denunciaron el hecho.

Desde entonces, la gente de Izúcar de Matamoros y en particular la del barrio, tiene la creencia de que la ausencia de su patrona ha ocasionado que no se den buenas cosechas en esta región del suroeste poblano.

Durante el último año la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, a través de su Taller de Pintura de Caballete, ha trabajado en La Virgen de la Asunción mediante trabajos de restauración encabezados por la especialista Cristina Noguera. Además de estar dividida en 280 partes, la pintura presentaba rayas horizontales cada 20 centímetros debido a que fue enrollada y tenía una línea vertical también producto de un doblez.

Ahora se sabe que las dimensiones de La Virgen de la Asunción, tras restituir la parte que quedó en el bastidor, son de 1,80 por 2 metros, y aunque es de manufactura popular, su calidad pictórica es buena y algunos detalles como la corona, el medallón y los bordes el manto, poseen hoja de oro. En la imagen, a la virgen le acompañan Santo Domingo de Guzmán, Santo Tomás, San Pedro y San Pablo, y en su parte inferior hay una representación de la Última Cena.

'Yo creo que la comunidad no tiene idea clara de cómo quedará su patrona, ellos ya la daban por perdida. Se llevarán una grata sorpresa', ha concluido la experta.