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Retrasos de más de dos horas tras el cierre temporal de las pistas

Las operaciones en Madrid recuperaron paulatinamente la normalidad y se evitó el caos en el tráfico

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El accidente ocurrido ayer a primera hora de la tarde en Barajas provocó problemas de diverso alcance en el conjunto del sistema aeroportuario español, aunque en ningún momento se llegó al caos en el tráfico aéreo. El cierre temporal de las pistas del aeropuerto madrileño para la salida de vuelos decidido por las autoridades aéreas produjo retrasos en Madrid, que se trasladaron en cadena hacia otros aeródromos. Las demoras fueron superiores a las dos horas, y hubo escasas cancelaciones. A lo largo de la tarde, el tráfico se fue normalizando.

Aviación Civil cerró el aeropuerto por motivos de seguridad después de que el vuelo de Spanair sufriera el accidente, hacia las 14:45 horas. No se permitieron nuevos despegues de aviones, aunque sí se podían realizar aterrizajes. Sin embargo, sólo estaba operativa una de las dos pistas de la T4. Además, las llegadas de vuelos fueron reguladas, esto es, las operaciones se realizaban con una frecuencia menor de lo que suele ser habitual.

Esta situación se mantuvo después de que se volvieran a abrir las pistas. Los responsables de la navegación aérea autorizaron el despegue y aterrizaje de aviones en Barajas desde las 16 horas, si bien la primera salida, la de un aparato con destino París, todavía tardó en tomar vuelo. En esos primeros momentos, el tráfico en el aeropuerto madrileño se vio ralentizado, pues sólo operaba con una pista para salidas, de las dos de que dispone el aeropuerto, y con las llegadas restringidas. En situación normal, en Barajas se realizan entre 38 y 45 operaciones a la hora; cuando se reabrió el tráfico, se realizaba una veintena.

Ayer estaban programadas 1.258 operaciones en el aeropuerto madrileño. A las 19 horas, se habían realizado 812, según fuentes de AENA. Los mismos medios aseguraron que el cierre temporal del aeródromo no afectó a la navegación aérea en su conjunto. Los vuelos que debían sobrevolar Madrid no tuvieron ningún problema ni retraso,
según los responsables del ente de aeropuertos.

Las demoras se produjeron en los vuelos que no pudieron salir a su hora, y se trasladaron en cadena a otros lugares. A última hora de la tarde, Iberia tenía contabilizados unos 23 vuelos afectados, entre idas y vueltas. 'Después de dos horas y diez minutos sin ninguna salida en Barajas, nuestros vuelos acumulan hasta dos horas de retrasos', según explicó un portavoz de la compañía aérea. Los vuelos afectados fueron los que se llaman de corto y medio radio, es decir, enlaces con ciudades españolas o europeas, con origen en Madrid y su regreso. Según el portavoz de Iberia, el cierre temporal de Barajas no tuvo incidencia en ninguno de sus vuelos de largo recorrido.

El resto de aeropuertos españoles padecieron retrasos como consecuencia del tiempo que Barajas estuvo con el tráfico ralentizado. Los andaluces registraron demoras de diversa consideración en una quincena de sus vuelos que conectan con la capital española y con otras ciudades, y alguna cancelación. No hay cifras sobre pasajeros afectados. A última hora de la tarde, los aeropuertos andaluces ya operaban con normalidad.

El accidente del avión de Spanair afectó a cinco vuelos que tenían previsto salir por la tarde de Alicante con destino a Barajas. Unos 180 pasajeros tuvieron que esperar más de tres horas hasta que sus aviones pudieron despegar hacia Madrid.Tres vuelos que tenían prevista su salida hacia Madrid desde el aeropuerto de Son Sant Joan de Palma de Mallorca sufrieron largos retrasos. Las mayores demoras afectaban a los vuelos operados por Spanair, la compañía cuyo aparato sufrió el trágico accidente en Madrid, y que tiene su base en las islas.