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Reunión a tres entre Monti, Merkel y Sarkozy para analizar la crisis

El nuevo primer ministro italiano expondrá su programa de reformas. Francia reclama más protagonismo del BCE

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El primer ministro italiano, Mario Monti,se reunirá hoy en Estrasburgo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, para explicarles su programa de reformas para recuperar la situación económica de Italia.

Aunque tras el aviso que los mercados lanzaron ayer a Alemania, que no pudo colocar los 6.000 millones de euros de deuda que tenía previsto, seguro que el papel alemán en la crisis del euro y la responsabilidad del Banco Central Europeo (BCE) pasarán a un primer plano.

Esta mañana, en los micrófonos de Radio France Inter, el ministro de Exteriores francés, Alain Juppé dijo que es urgente que el BCE intervenga en la crisis de deuda de la zona euro: 'Estamos buscando un acuerdo. No siempre nos ponemos de acuerdo en todo desde el principio pero al final llegamos a un acuerdo'.

'Creo y espero que se desarrollará el punto de vista de que el BCE debe desempeñar un papel esencial en la restauración de la confianza', añadió, sobre el contenido de la reunión. Merkel se niega a convertir al BCE en comprador de deuda permanente de los países de la zona Euro en riesgo.

Como ya hiciera el martes con el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso, y el del Consejo, Herman Van Rompuy, Monti prometerá a sus socios mayor compromiso y velocidad a la hora de aplicar las medidas exigidas por Bruselas para equilibrar las cuentas italianas y también se espera que aporte su propia visión sobre la crisis del euro.

'Me han pedido que aporte posibles soluciones', dijo el pasado viernes en una rueda de prensa después de que su Gobierno técnico obtuviera la confianza del Parlamento.

Según informa Reuters, el Banco Central Europeo (BCE) está estudiando la posibilidad de ampliar los plazos de los préstamos a los bancos durante 2 o 3 años con el fin de intentar evitar que la crisis de la zona euro desemboque en una restricción al crédito que asfixie la economía, según fuentes familiarizadas con el asunto.

Hasta la fecha, el plazo más largo que se ha ofrecido liquidez a los bancos ha sido un año.