Público
Público

Una revolución solar en los tejados

Ecooo se dedica a promover pequeñas inversiones en instalaciones fotovoltaicas que vierten energía en baja tensión

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Tejados y cubiertas son sus lugares favoritos. Mario Sánchez-Herrero y María José Romero son el gerente y la responsable de proyectos, respectivamente, de Ecooo, una joven pyme que se ha propuesto extender lo que ellos llaman 'la revolución solar', una democratización de la energía fotovoltaica.

'Desde 2005 fuimos por los polígonos industriales como si fuéramos extraterrestres explicándoles a los dueños que existía una cosa que se llamaba electricidad fotovoltaica y que podían aprovechar sus cubiertas. Se nos quedaban mirando con una cara...', dice Mario Sánchez-Herrero. Fue en 2005 cuando una empresa de instalación de paneles solares pasó por la asesoría de Mario, que vio clara la oportunidad de negocio y decidió compartir con ellos las tareas.

La idea no era instalar enormes huertos solares, sino invertir en pequeñas y medianas instalaciones: 'Desde el principio, tuvimos muy claro que no queríamos participar del modelo que ha imperado en nuestro país consistente en hacer enormes huertos solares. Pensamos que las instalaciones tienen que estar directamente vinculadas al consumo y, por eso, los paneles tienen que situarse en los mismos edificios donde van a aparecer consumidores que vayan a consumir en tiempo real esa electricidad'.

Después de patearse decenas de polígonos, hace un año, los socios de Ecooo comprendieron que los propietarios de las naves no eran los clientes a los que dirigir su negocio y giraron su estrategia. Ahora, alquilan por 25 años las cubiertas a sus dueños y buscan inversores que se embarquen 'en la revolución solar'.

En Ecooo son conscientes de que la mayoría de la gente no tiene en propiedad una superficie donde instalar paneles, o, si la tiene, es complicado que un ayuntamiento les conceda la licencia de actividad, porque la instalación no dejaría de ser una pequeña fábrica que generaría y vendería electricidad. 'Por eso, proponemos a los dueños de naves industriales alquilar su cubierta durante 25 años; constituimos una comunidad de bienes para dar entrada a todos los que quieran invertir en el porcentaje de vatios que puedan, o quieran; se monta la instalación y todos los meses los inversores reciben una transfeferencia bancaria de la compañía eléctrica por venta de electricidad que se corresponde con el número de vatios en el que han invertido', afirma el gerente de la empresa.

Estos dos responsables de Ecooo explican lo complicado que resulta encontrar dinero para financiar instalaciones fotovoltaicas. Ante la opción de acudir a grandes fortunas o fondos de inversión, esta pyme optó por el ciudadano medio.

'Queremos democratizar esta inversión, vamos poco a poco intentando convencer al ciudadano normal con ahorros para que una parte los encauce hacia una opción de inversión con muchas ventajas: es tan o más segura que las alternativas que ofrecen los bancos, es más rentable, y tiene además su rentabilidad ética, porque estás haciendo que la huella de CO2 que produces sea neutral', señalan.

Ecooo ofrece una rentabilidad después de impuestos de entre el 12% y el 14% y los inversores pueden ver cada día en Internet la cantidad de electricidad que ha producido su instalación. Para ofrecer más garantías, la empresa participa en todas las instalaciones con un 5%.

María José Romero señala que la propuesta de Ecooo no es de autoconsumo (placas en tejados de casas o fábricas para autoabastecerse): 'Estas instalaciones vierten en baja tensión eléctrica y se consume en la zona, es decir, la energía se traslada a la red y se consume inmediatamente, no se transporta ni transforma'.

Es precisamente en el transporte y transformación cuando se pierde parte de la energía, por eso, Romero subraya que la baja tensión les hace 'más eficientes'. 'Al fin y al cabo, pretendemos que la energía fotovoltaica llegue a ser más barata que la electricidad convencional. Estamos muy cerca de conseguirlo', aseguran.