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El riesgo de España se aleja del resto de los periféricos y cae a 268 puntos

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La prima de riesgo de España, que se mide con el diferencial entre el bono nacional a diez años y el alemán del mismo plazo, eludía a mediodía la evolución alcista del resto de países periféricos y se reducía hasta 268 puntos básicos, desde los 272 que alcanzaba en algún momento de la sesión.

La falta de acuerdo de los ministros de Finanzas de la zona del euro sobre los plazos para desbloquear 12.000 millones de euros de ayuda a Grecia empujaban al alza el riesgo país de Grecia, Irlanda y Portugal, así como los de otros países cuyas finanzas no han sido cuestionadas.

Sin embargo, la de España comenzaba la sesión en 268 puntos básicos, rápidamente subía hasta 272 y volvía a caer a media sesión en torno a la primera cifra.

La rentabilidad del bono español a diez años se situaba hoy en torno al 5,6 %, su nivel más alto desde septiembre de 2010, en tanto que la del bono germano permanecía estable por debajo del 3 %.

Por el contrario, las primas de riesgo de países como Grecia, Irlanda, Portugal e incluso Italia experimentaban importantes avances.

La de Grecia pasaba de los 1.363 puntos básicos de la víspera a 1.406, en tanto que la de Portugal avanzaba desde 764 puntos básicos hasta 787, y la de Irlanda se situaba en 828 desde los 819 anteriores.

En cuanto a la de Italia, que en los últimos doce meses ha mantenido de media su prima de riesgo en torno a los 150 puntos básicos, se situaba hoy a media sesión en 191.

La deuda soberana española parecía confirmar las palabras de la ministra de Economía, Elena Salgado, que ha señalado que no está preocupada por el efecto de contagio que pueda tener sobre la deuda española la falta de acuerdo sobre la ayuda a Grecia, y ha asegurado que los mercados "distinguen perfectamente" entre ambos países.

En su informe semanal, Bank of America Merrill Lynch indica que la posibilidad de que se produzca la quiebra de Grecia es muy improbable, al tiempo que expresa su certeza sobre la aprobación de un segundo plan de rescate mediante el sistema conocido como "iniciativa de Viena".

La "iniciativa de Viena", que consistiría en que los acreedores privados renueven voluntariamente sus bonos una vez que venzan, surgió en 2009 durante la crisis de deuda de los países de Europa Central y del Este.

Desde el departamento de análisis de Bankinter añaden un elemento al análisis, y es la reacción de las agencias de medición de riesgos.

Si se acepta la entrada de inversores privados en el proceso de reestructuración de la deuda de Grecia, debería comenzar lo que se conoce como "credit event" o periodo de recapitalización de la deuda, que las agencias interpretarían como una quiebra del país, aunque un "credit event" no implica necesariamente la quiebra.

Este sistema permite también poner en marcha créditos condicionados a futuras medidas estructurales o de otro tipo.

Sin embargo, si las agencias de calificación interpretaran que se ha producido la quiebra de Grecia, indica Bankinter, el riesgo de contagio a otros estados miembros, España o incluso Italia, "acaba de aumentar significativamente".

Francia tampoco estaría exenta de ello, añade el informe, después de que Moody's advirtiera la semana pasada sobre una posible rebaja a sus principales bancos.