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Rodgers hizo olvidar a Favre y entró a formar parte de la elite de la NFL

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Ni la dureza de la competición, que le dejó con dos conmociones cerebrales al comienzo de la temporada, ni la sombra de la figura del legendario Brett Favre, impidió al mariscal de campo Aaron Rodgers ver cumplido su sueño de llegar a un Super Bowl, ganarlo y ser nombrado Jugador Más Valioso (MVP).

Todo eso lo consiguió Rodgers, de 27 años, después de guiar a su equipo de los Packers de Green Bay al triunfo de 31-25 frente a los Steelers de Pittsburgh, en el partido de la cuadragésima quinta edición del Super Bowl, que se disputó en el Cowboys Stadium de Arlington (Texas).

Su actuación fue simplemente brillante desde el inicio para completarla con unas estadísticas que no dejaron ninguna duda que había sido la figura y el líder de los Packers.

El equipo de Green Bay, con Rodgers de nueva figura indiscutible, volvieron a llevarse para su casa el trofeo Vince Lombardi, nombrado en honor a su legendario ex entrenador, con el que ganaron los dos primeros títulos del Super Bowl.

"Es el premio de todos mis compañeros, de toda la organización y sobre todo de aquellos jugadores que salieron del banquillo para cubrir los puestos de los lesionados e hicieron un trabajo excepcional cuando más los necesitamos", declaró Rodgers. "Es un placer y orgullo especial en celebrarlo y compartirlo con ellos".

La nueva figura de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) concluyó el partido con 24 pases completados de 39 para 304 yardas, con tres envíos de anotación, y sin que le hiciesen ninguna interceptación.

"La línea defensiva que me ha protegido ha hecho un trabajo excepcional, superior, en todo momento me permitió lanzar los pases con precisión y ahí estuvo la clave de nuestro triunfo", señaló Rodgers, que no sólo hizo olvidar ya a Favre sino que logró lo que su antecesor nunca pudo conseguir, el premio de MVP en un Super Bowl.

Aunque Favre fue el que les dio el último título, en 1997, el premio de MVP fue para el corredor Desmond Howard, y llevo de nuevo a los Packers en 1998 al Super Bowl, pero lo perdieron ante los Broncos de Denver y el legendario mariscal de campo John Elway.

Rodgers, al igual que Favre, también logró el primer título de Super Bowl a los 27 años, pero maduró mucho más rápido que su antecesor, con el que aprendió en silencio desde el banquillo para luego en el 2008 ocupar su puesto después que anunció su primer retira, que luego no cumplió.

Pero la organización de los Packers, encabezada por el gerente general Ted Thompson, y el nuevo entrenador Mike McCarthy, ya tenían tomada la decisión, no había vuelta atrás para ellos, el mariscal de campo del futuro era Rodgers.

Su apuesta, tres años después, les ha dado los mayores dividendos deportivos y personales, además de un nuevo título de campeones del Super Bowl el cuarto conseguido en cinco viajes al partido por el campeonato de la NFL.

El triunfo y aportación de Rodgers tiene aun más valor porque lideró al equipo al título a pesar de comenzar la fase final como un comodín de la Conferencia Nacional (NFC) y sexto preclasificado para conseguir triunfos sorpresivos, pero brillantes fuera de su campo ante los Eagles de Filadelfia, Falcons de Atlanta y Bear de Chicago.

Pero le faltaba ponerle el broche de oro a su labor durante toda la fase final y lo hizo ante la defensa más temible de la NFL, como era la famosa "Cortina de Acero" de los Steelers, que nunca pudieron romper la concentración de Rodgers que estuvo perfecto durante todo el partido y por eso se mereció más que nadie el premio de MVP.