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Sabina, G. Montero y B. Prado rinden homenaje a Ángel González

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Joaquín Sabina, Luis García Montero y Benjamín Prado han rendido hoy un homenaje al poeta asturiano Ángel González en la presentación de su "Antología de poesía para jóvenes".

Al acto, que se ha celebrado en la Delegación del Principado de Asturias en Madrid, también han asistido el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, el ex secretario general del PCE, Santiago Carrillo, y el poeta José Manuel Caballero Bonald, todos ellos, amigos de Ángel González, nacido en Oviedo en 1925 y fallecido este año en Madrid.

La "Antología de poesía para jóvenes", editada por Alfaguara, cuenta con prólogo, selección de poemas y entrevista con el autor a cargo de Benjamín Prado.

Joaquín Sabina ha señalado que Ángel González es un poeta "transparente", que tiene "una modestia convertida en ironía" y "una mirada conmovedora sobre casi todo", que permite saber "a qué olía la posguerra" y "a qué sabe el amor cuando no es cursi".

Todos los libros de Ángel González son "necesarios e imprescindibles", según Sabina, quien ha subrayado que "lo único que nos une a todos aquí es nuestra calidad de viudos inconsolables" del poeta asturiano.

Por su parte, el escritor Luis García Montero ha destacado que este es un libro "estupendo" para acercar a los jóvenes a la poesía y para todos aquellos que consideran que este género literario es "una manera de civilizar, de educar sentimentalmente y de hacernos mejores seres humanos".

García Montero ha recordado que el pesimismo por la experiencia terrible de la Guerra Civil y una fuerte conciencia moral acompañaron a la poesía de Ángel González, quien dio una lección vital de fidelidad a sus principios.

Esta antología, en su opinión, trata de mantener encendidas todas las luces que dejó Ángel González al morir, con sus poemas, con su manera de ser, su amistad, su paciencia, su lealtad y su dignidad.

Benjamín Prado ha expresado su tristeza al pensar en la "ilusión" de Ángel González en hacer este libro y ha confesado que "hoy le echa de menos un poquito más" porque "se ha muerto hace un año, pero se ha muerto lo mínimo imprescindible, ya que no hay un solo día en que sus amigos no lo recuerden".

Ángel González era "un santo por lo civil", según Benjamín Prado, quien ha recordado que cuando le propusieron el proyecto preguntó a la editorial si quería una "antología para niños que se quieren ahorcar" por tratarse de una poesía "llena de angustia, amargura y desencanto".