Público
Público

Sabina y Serrat ya calientan canciones

Los dos cantautores celebraron un homenaje a Gabriel Celaya en Rota, donde ultimaron los temas de un nuevo disco conjunto

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

La VIII Noche de Literatura en la Calle, organizada por Izquierda Unida de Rota, se convirtió en un importante homenaje al poeta Gabriel Celaya (1911-1991), con motivo del centenario de su nacimiento. Participaron los cantantes Fernando Lobo, Inma Mora, Javier Rubial, Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat, los novelistas Almudena Grandes, Eduardo Mendicutti y Benjamín Prado, y los poetas Fernando Macías,Pepa Parra, Juan José Téllez, Alexis Díaz Pimienta, Carlos Pardo, Felipe Benítez Reyes y Luis García Montero.

El homenaje a Celaya, además del recuerdo literario a uno de los poetas más destacados de la posguerra, supuso una reivindicación de la poesía y los valores éticos en tiempos difíciles. Los participantes, que leyeron o cantaron los versos del autor vasco, fueron convocados por el lema La poesía es un arma cargada de futuro. Según explicaron los organizadores, no se trata de creer de forma ingenua que se puede transformar la realidad sólo con poemas: 'Hay que denunciar que la crisis económica no se explica sólo como una simple cuestión de dinero. Las cantidades inmensas que mueven los mercados financieros y las ganancias de las grandes empresas demuestran que el dinero no es el problema. Lo que faltan son valores, sentimientos de solidaridad, capacidad de ponerse en el lugar del otro, para equilibrar la economía de la comunidad y componer las estrofas de un mundo más justo'. Frente a los recortes continuos en el compromiso y la solidaridad, la poesía alzó su voz en la plaza de la Merced, en Rota, con un seguimiento masivo de público.

Grabarán el álbum en septiembre, que guiará una gira por España y Latinoamérica, en 2012

Los escritores y músicos participantes tuvieron la oportunidad de brindar un homenaje humano a Gabriel Celaya, cuyo centenario ha merecido hasta ahora poca atención en el mundo de la cultura oficial, pese a haber sido durante años uno de los referentes más claros de la literatura comprometida y de la militancia contra el franquismo. Almudena Grandes recordó también la importancia de Amparo Gastón, la mujer del poeta.

Juan Manuel Serrat está pasando unos días de vacaciones y trabajo en Rota, en casa de su amigo Joaquín Sabina, con el que prepara un disco conjunto, que grabarán en septiembre y que servirá de guía para una gira por España y Latinoamérica, a lo largo del año 2012. El éxito de su gira anterior, Dos pájaros de un tiro, y la compenetración artística, ha animado a los dos cantautores a emprender otra experiencia común y a enriquecer su repertorio con temas escritos en colaboración. La noticia de la edición próxima de sus nuevas canciones ya ha levantado expectación entre sus seguidores.

En esta ocasión enriquecen el repertorio con temas escritos en colaboración

Joaquín Sabina es un asiduo del verano de Rota, un pueblo gaditano en el que tienen casa, además del cantante, los escritores Benjamín Prado, Almudena Grandes, Luis García Montero y Felipe Benítez Reyes. Esta presencia de poetas, novelistas y artistas fue la que motivó a Izquierda Unidad para poner en marcha las noches literarias, a las que suelen sumarse, además del grupo de Rota, otros artistas como José Manuel Caballero Bonald, Eduardo Mendicutti, Juan José Téllez, Miguel Ríos o Javier Ruibal. Después de leer un poema de Blas de Otero, la otra gran voz social de la generación de Celaya, Sabina aprovechó en esta ocasión la presencia de Serrat para llamarlo al escenario, con una décima en la que confesó su admiración por el maestro y amigo catalán. Serrat leyó el poema Shirimiri de Celaya.

El momento más emotivo de la noche se produjo cuando Rubial, Sabina y Serrat se unieron a Inma Mora, la gaditana que ha puesto voz a las celebraciones de la Constitución de 1812, para cantar La poesía es un arma de futuro, el poema musicado por Paco Ibáñez que se convirtió en uno de los himnos más populares en los años de lucha contra la dictadura franquista. Ante más de 1.500 personas, que llenaban la plaza de la Merced, corearon la canción y pusieron un broche de emoción y de solidaridad poética a la noche literaria.