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Sacyr, obligada a buscar vías que no descabecen Repsol

Dos de sus grandes accionistas y La Caixa se oponen a que salga Brufau

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La batalla por el poder en Repsol, que ha reabierto la constructora Sacyr aliándose a la petrolera mexicana Pemex, sube de temperatura. El presidente de Sacyr, Luis del Rivero, se verá obligado a buscar una alternativa a destronar al presidente de Repsol, Antonio Brufau, con el que está enfrentado desde que la constructora se convirtió en el primer accionista de la petrolera al comprar el 20% hace cinco años. La Caixa, que es el accionista que más manda en Repsol, a pesar de tener menos que Sacyr (un 12,5%), se opondrá claramente a este movimiento, según señalaron fuentes próximas a la entidad catalana. Su postura se reflejará en el consejo de administración de Repsol de mañana miércoles.

Pero, además, Del Rivero tiene que luchar contra dos fuertes oponentes a destronar de forma radical a Brufau dentro del propio accionariado de Sacyr. El dueño de la cervecera Damm y la petrolera Disa, Demetrio Carceller, y el inversor Juan Abelló agrupan el 25% de Sacyr y reprueban la táctica agresiva de Del Rivero de imponer por la fuerza en Repsol varios cambios, entre ellos, revocar el poder de Brufau por la vía de separar sus funciones y darle la parte ejecutiva a un consejero delegado (puesto que hoy no existe).

La caja catalana y Abelló y Carceller comparten tácticas contra Del Rivero

Estos dos accionistas creen que la inversión de Sacyr en Repsol hay que rentabilizarla de alguna forma y amortiguar las pérdidas (minusvalías) que acumula, pero no con las maneras impetuosas de Luis del Rivero, que no les informó detalladamente de que se iba a aliar con Pemex en su intento por hacerse con el poder en la petrolera española. A esto se añade que tienen dudas de que Del Rivero logre cerrar antes de fin de año la refinanciación del crédito de 4.900 millones que aún queda por pagar del 20% de Repsol, según fuentes implicadas en el proceso. Y, por ello, han denunciado a Del Rivero en los tribunales en una demanda de conflicto de interés que aún está abierta.

Con estas posturas dentro de su propio accionariado, Del Rivero afrontó ayer una reunión incómoda y extraordinaria del consejo de administración de Sacyr, en la que le pidieron explicaciones de sus movimientos con Pemex.

Pero la peor prueba será la que afronte mañana en el consejo de Repsol, cuando La Caixa, que mantiene silencio oficialmente, descubrirá formalmente sus cartas. Será la primera reunión después de que Sacyr anunciara el 29 de agosto que se aliaba con Pemex, y que esta iba a engordar su participación en Repsol. El 2 de septiembre, Pemex anunció la compra de un paquete del 4,6% de Repsol de golpe, por unos 1.150 millones, con lo que el tándem Sacyr-Pemex controla ya el 29,5% de Repsol. Sin embargo, su peso en el consejo es de sólo una cuarta parte de los vocales (Sacyr tiene tres consejeros y Pemex, uno).

La idea es alargar el pulso para que Del Rivero, tras el 20-N, cambie su plan

'Mantener a Brufau en la petrolera ni se cuestiona en La Caixa', porque se da por hecho, señalan fuentes próximas a la caja. Brufau es el símbolo más visible del poder de la entidad catalana en la petrolera.

El ataque de Sacyr-Pemex en Repsol ha sido comentado en la cúpula de La Caixa, aunque fuera del consejo de administración. La idea es 'mantener el pulso' porque, 'cuanto más tiempo pase, más terreno pierde Del Rivero, sobre todo, tras las elecciones'. Del Rivero se ha significado mucho políticamente apoyándose en el paraguas del ministro de Industria, Miguel Sebastián. Si gana el PP el 20-N, su asalto en Repsol corre el peligro de desvanecerse. Y lo mismo le podría suceder a Pemex si en los comicios en México gana el PRI, según las tesis que se mueven en el entorno de La Caixa y la cúpula de Repsol.

Esta táctica de alargar la batalla también es válida para Abelló y Carceller, que se reunieron con La Caixa hace unos días. Creen que una opción sería vender la participación de Sacyr en Repsol, algo a lo que Del Rivero se opone.

La lucha por el poder en la primera petrolera española llegará hoy a la Comisión Nacional de la Energía (CNE), que celebrará un consejo extraordinario para determinar si se pronuncia sobre la alianza Sacyr-Pemex. Brufau recibió ayer el apoyo del sindicato CCOO, que acusó a Sacyr de buscar 'dinero a corto plazo para hacer frente al pago de deudas' con su estrategia en la petrolera.