Publicado: 04.01.2014 12:53 |Actualizado: 04.01.2014 12:53

Sainz, Coma y Roma, en el Dakar 2014 que arranca hoy en Argentina

El rally incluye por primera vez a Bolivia en su trazado y nuevas dificultades  para evitar la previsibilidad de las dos últimas ediciones.

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El Dakar 2014 da el pistoletazo de salida en la ciudad argentina de Rosario con un exigente y peliagudo trazado que incluye por primera vez a Bolivia. Los organizadores de la prueba han decidido darle una nueva vuelta de tuerca al rally con más etapas sin asistencia mecánica para las motos y cinco jornadas con recorridos diferenciados para los coches, evitando así la previsibilidad de las dos últimas ediciones. 

Entre el 5 y el 18 de enero, 439 vehículos (175 motos, 152 autos, 71 camiones y 41 quads) surcarán los territorios de Argentina, Bolivia y Chile hasta llegar al puerto de Valparaíso, punto final de la aventura. A nivel de pilotos, ninguno de los principales tenores de cada disciplina estará ausente del sexto Dakar latinoamericano.

En la competición de motos es donde se han producido más movimientos y se presenta como la edición más apretada de los últimos años. El español Marc Coma la principal amenaza del vigente campeón, Cyril Despres.  Coma se perdió el Dakar del año pasado por una lesión pero ahora está listo para dar guerra con una nueva KTM diseñada exclusivamente para este rally. Por el contrario, Despres abandona la KTM, su escudería de casi toda la vida, y pelea esta vez por el triunfo con Yamaha.

El chileno Francisco Chaleco López -tercero el año pasado-, el portugués Rubén Faria -segundo en 2013- y el español Jordi Viladoms completan un cuarteto de lujo en el equipo oficial de la marca KTM. El tercero en liza es el equipo oficial de Honda, encabezado por el español Joan Barreda, uno de los pilotos más rápidos del circuito al que en años anteriores le ha jugado en contra su falta de experiencia. En la firma nipona está acompañado por los portugueses Helder Rodrigues y Paulo Gonçalves, este último actual vencedor del mundial de rallys.

La carrera de coches se convertirá probablemente en una nueva lucha fratricida en el equipo X-Raid y sus Mini. Encabeza el equipo el francés Stéphane, ganador en 2013, que tiene en su palmarés 11 estatuillas del tuareg, 6 en autos y 5 en motos. El español Carlos Sainz, ganador del Dakar en 2010 y dos veces campeón del mundo de rallys, buscará dar algún susto a los Mini al volante de un buggy del equipo SMG, después de no tener suerte en 2013 con otro buggy en el equipo que armó Al Attiyah. Pero este año X-Raid tiene a un invitado de excepción: el catarí Nasser Al Attiyah, que tras probar suerte el año pasado con un buggy se sumó al equipo para disponer de un vehículo que en los últimos años ha sido sinónimo de fiabilidad y competitividad. En ese mismo equipo también tendrán algo que decir el español Joan Nani Roma, el polaco Krzysztof Holowczyc y el argentino Orlando Terranova.

Los pilotos saldrán de Rosario hacia el oeste y en la tercera etapa enfilarán rumbo al norte del país, con paradas en San Juan, Chilecito, San Miguel de Tucumán y Salta, donde habrá la jornada de descanso. En la séptima etapa la caravana del Dakar se partirá en dos. Los autos y camiones permanecerán en Salta mientras las motos y los quads seguirán subiendo para cruzar la frontera con Bolivia y llegar a la localidad de Uyuni, a 3.600 metros de altitud. La falta de oxígeno será un escollo para los motoristas, que en el campamento deberán encargarse ellos mismos de la puesta a punto de sus vehículos, al tratarse de una de las dos etapas maratón.

Al día siguiente, los pilotos bordearán una parte del salar de Uyuni, el fondo disecado de un antiguo mar, e ingresarán a Chile para finalizar el día en la ciudad minera de Calama, donde se juntarán de nuevo con los autos y los camiones. En Chile la caravana se enfilará hasta la ciudad de Iquique para luego bajar bordeando la costa del Pacífico con paradas en Antofagasta, El Salvador, La Serena y Valparaíso, donde se celebrará la ceremonia del podio.

En total, las motos completarán 8.739 kilómetros, de los cuales poco más de 5.200 serán cronometrados, mientras que los coches tienen por delante más de 9.300 kilómetros, con 5.212 de especial.