Publicado: 09.12.2009 22:00 |Actualizado: 09.12.2009 22:00

La sal para derretir la nieve afecta a la vegetación y la fauna

El excesivo aporte de este producto agrede al medio ambiente, pero aún no hay una alternativa clara

 

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Este año el frío parece no querer llegar del todo. Según la Agencia Estatal de Meteorología, tanto octubre como noviembre han superado en más de 2 ºC la media mensual de temperaturas. Este fenómeno no ha impedido que el Gobierno se haya preparado por si finalmente el invierno se tiñe de blanco. El Plan de Nevadas 2009-2010 ha incrementado en 370 toneladas la sal para fundir la nieve. En total, 16.524 toneladas de sal esperan a ser utilizadas. Pero, ¿qué pasa con ella una vez que el hielo se ha derretido? Estudios científicos y organizaciones ecologistas aseguran que el uso de sal tiene consecuencias negativas para el medio ambiente que no son tenidas en cuenta durante su uso.

La sal es el método tradicional más usado para derretir la nieve en invierno, ya que reduce su punto de fusión hasta -21ºC. Cuando el hielo desaparece, el residuo salino permanece en la zona de deposición o es arrastrado por la lluvia hasta los cauces fluviales. Un estudio de la Universidad de Minnesota (EEUU) indica que sólo 250 miligramos por litro de agua (el equivalente a una cucharilla en casi 19 litros de agua) son perjudiciales para la fauna acuática. El estudio, que analiza la concentración de sal en los lagos de aquel Estado, revela que ésta ha aumentado entre 1984 y 2005 de forma coincidente con el uso de sal en las carreteras.

Una cucharada de sal en 19 litros de agua afectan a la fauna de un lago

El aumento de la salinidad en los lagos estimula la estratificación, según un estudio financiado por la Agencia de Protección Ambiental de EEUU. Las capas más concentradas no se mezclan con el resto, lo que provoca una disminución en la circulación de oxígeno que afecta a los estratos más profundos. Esto da lugar a la anoxia falta de oxígeno en el lecho lacustre que dificulta la vida acuática. Además, la sal moviliza los metales pesados que pueden ser ingeridos por los peces y entrar dentro de la cadena trófica. "Una charca sin salida puede convertirse en una laguna salada en la que desaparezcan sus especies", afirma el profesor del departamento de ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, Emilio Menéndez.

"En España, la afección más grave se produce en los árboles que lindan con el margen de la carretera", afirma la portavoz de Ecologistas en Acción, María Ángeles Nieto. "En puertos de montaña, como el de Navacerrada, los árboles están secos hasta los cuatro metros [de la calzada]", denuncia Nieto.

"Los márgenes de las carreteras están bordeados de árboles secos"

"En este país cunde el pánico en cuanto caen dos copos de nieve", manifiesta la ecologista. "Las cantidades que se usan son excesivas, hay que utilizar la sal en la medida necesaria", añade. Nieto denuncia que en muchos casos "se anuncian nevadas que no se producen y te encuentras con las carreteras llenas de sal", y en otros casos "la sal sobrante en primavera se tira a la carretera en vez de reutilizarse el año siguiente".

"El problema es que en España la gente no sabe conducir", opina Menéndez. "Si se condujera como es debido no harían falta ni sal ni cadenas", añade. El científico le resta importancia al asunto: "La sal es un problema, pero no es tan grave. Prefiero la sal, que es natural, antes que cualquier producto químico". Sea como fuere, el Ministerio de Fomento está preparado, con sus más de 16.000 toneladas de sal, a que vengan las nevadas.

Recogida  mecánica

La ecologista María Ángeles Nieto afirma que en ciudades con fuertes nevadas de Alemania y EEUU está prohibido el uso de sal en zonas urbanas. La nieve se elimina de forma mecánica.

Dilución

En otros casos, para reducir el impacto de sal se utiliza la salmuera, cuya concentración salina es más baja al estar diluida en agua.

Grava y cantos rodados

El aporte de áridos como grava y arenilla reduce la fricción de la carretera, evitando los deslizamientos. El problema es que luego deben ser recogidos.