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Salón sí, sala no

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Lo dijo ayer Fernando Lara, presidente del ICAA: 'El cine está muy presente en la sociedad española, la gente cada vez ve más cine en casa'. Lara confirma lo evidente: se ve más cine que nunca, eso sí, no tanto en las salas de cine como en el salón de casa. Es decir, estamos ante un cambio de modelo de los hábitos de consumo cinematográficos, impulsados por el desarrollo tecnológico: los soportes para ver cine en casa se vuelven más baratos y de mayor calidad y las descargas se popularizan.

El cine no ha reaccionado a tiempo, y, a día de hoy, no existe un portal internacional que ofrezca contenidos audiovisuales de pago a la escala en que lo hace iTunes (la música digital bajo pago supone un 15% del negocio de esta industria.). Las iniciativas, sobre todo en España, son aisladas y poco atractivas como para competir con las descargas gratuitas que permiten ver cine gratis desde el salón.

Los catálogos disponibles en portales nacionales como Filmotech, Filmin o Yodecido son todavía pequeños, el modelo de descargas y streaming no ha acabado de definirse y los estrenos tardan alrededor de 30 semanas en aparecer en sus catálogos tras el lanzamiento en cines. Demasiado tiempo como para satisfacer las exigencias de la impaciente generación de consumidores de contenidos digitales.

Pero empiezan a existir iniciativas que apuntan a nuevos modelos de distribución. Importado directamente de la web estadounidense hulu.com cuyos contenidos son fundamentalmente series de televisión, el portal de la productora y distribuidora Filmax, Yodecido.com, ofrece un formato experimental: un canal de televisión que permite ver películas gratis en streaming (visualización inmediata sin necesidad de descarga) bajo la condición de colarnos un anuncio de 20 segundos previo al inicio del filme. Un concepto parecido al trailer al que ya estamos tan acostumbrados en las salas. La variedad de filmes que ofrecen hasta el momento es exiguo, pero la idea apunta maneras. 'Aún respetamos el formato tradicional de distribución porque ahí está el negocio todavía', admite José Monleón, director de Negocio en Internet de la compañía.

Pero la lentitud a la hora de reaccionar puede ser el peor enemigo de la industria. Se precisan nuevas iniciativas para afrontar una realidad incontestable: el cine en salas vive una reducción en el número de espectadores que no tiene por qué asesinar el concepto mismo de sala tradicional. Pero no se puede pretender que sea ésta la única opción en plena era 3.0. Ni que los tiempos de estreno y explotación en las ventanas, hasta ahora, secundarias (DVD, principalmente) sigan siendo tan largos.

No sólo el cine en 3D nos salvará de la piratería. Las nuevas ventanas de distribución son una realidad que pide a gritos iniciativas realistas y atractivas.