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Salt suspende por un año licencias para abrir centros de culto en un polígono de esta localidad

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El Ayuntamiento de Salt (Girona) ha aprobado, en un pleno extraordinario celebrado esta noche, la suspensión por un año de la concesión de licencias para abrir centros de culto religioso en un polígono de esta localidad.

La decisión ha contado con 12 votos a favor, 7 en contra y una abstención.

La modificación de la calificación de suelo industrial para permitir los usos religiosos fue hecha por el anterior consistorio, formado por PSC y ERC, en el pleno de mayo del 2010, y no contó con la aprobación de CiU.

La propuesta presentada ahora por los convergentes, que gobiernan en minoría, ha recibido los votos favorables de sus 9 ediles, de los dos del grupo no adscrito y de uno del PP; los votos en contra de los 6 ediles socialistas y de la única representante del PxC, y la abstención de un edil del Independents Per Salt.

El pleno ha empezado con puntualidad a pesar de la expectación que se había generado en el exterior del Ayuntamiento con la llegada del líder del xenófobo Plataforma per Catalunya (PxC), Josep Anglada, al que la policía no ha permitido entrar en la sala del pleno por estar el aforo completo.

Una treintena de manifestantes que se encontraban delante del edificio municipal han increpado a Anglada al que han lanzado bolas de papel y huevos, en medio de consignas en contra del racismo.

El dirigente de PxC, que ha tenido que ser protegido por un cordón policial, ha entrado en el edificio, y unos 20 minutos después de acabar el pleno ha salido por una puerta trasera para evitar a los manifestantes que todavía le esperaban.

El debate para decidir sobre la suspensión de las licencias se ha llevado a cabo durante unos 45 minutos en la sala de plenos, abarrotada debido a la expectación creada por los acontecimientos de este mes de agosto, en que dos ediles del PxC se han pasado al grupo no adscrito tras denunciar amenazas y coacciones del partido.

La única concejal que queda del PxC, María Osuna, ha aprovechado su turno de palabra para acusar al alcalde convergente, Jaume Torramadé, de comprar a sus dos ex compañeros y ha sido llamada al orden en dos ocasiones.

En su argumentación, Osuna ha mantenido que su formación "no quiere mezquitas ni en Salt ni en todo el suelo catalán", pero, a la hora de votar, lo ha hecho en contra de la suspensión, lo que ha sido calificado de "situación estrambótica" por el alcalde.

La representante del partido xenófobo ha acusado al alcalde de querer convertir Salt en "una ciudad mora" y en "la nueva meca del islamismo más radical", y ha mantenido que su partido es el único capaz de "parar esto".

"Tenemos las ideas muy claras y lo demostraremos el sábado en la manifestación", ha asegurado Osuna, en alusión a la concentración convocada por PxC en Salt, que ha sido prohibida por el departamento de Interior.

Por su parte, el alcalde Torramadé ha reiterado, en referencia a la suspensión de las licencias, que se trata de disponer de un periodo prudencial de un año para que se analice si conviene a la población convertir un polígono que nació con fines empresariales en un lugar para centros de culto.

Salt, que ha vivido en el último año varios episodios de violencia por motivos raciales, cuenta con 7 centros de culto en el casco urbano, 5 musulmanes, uno evangélico y un sij (paquistaní) y hay dos peticiones para construir centros en el polígono: la de la comunidad evangélica, Holy Ghost Fellowship Internacional, y la solicitada por dos entidades magrebíes.