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El samba brasileño se reinventa en Berlín aderezado con tintes rockeros

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Berlín, 20 sep (EFE).- El "rockongo", o lo que es lo mismo, la fusión de los ritmos tradicionales brasileños como el congo o el samba con el internacional 'rock and roll' fue la nota predominante en la Noche Brasileña de la feria discográfica de Berlín, donde tambores y guitarras eléctricas resonaron con fuerza.

Cinco grupo brasileños presentaron sus eclécticas propuestas en la sala Palais que acogió desde el electro-punk de la argentina afincada en Brasil Madame Mim -que sustituyó en el último momento en el programa a Beatriz Azevedo- al hip hop rapero de Stereo Maracaná.

Sin embargo fue la fusión entre la tradición y la modernidad que, con estilos distintos, pusieron en escena Dona Zefinha y Mahnimal las que se llevaron el gato a la agua durante el recital, de más de cinco horas de música en directo.

Brasil, que ejerció como país invitado en la pasada edición de la Popkomm, trasladó hasta Berlín una oferta diversa, prueba de la "riqueza cultural" y de la "creatividad" que se vive en Brasil y que permite "reinventar" los ritmos clásicos con estilos más internacionales, según explicó a Efe Queiroz Jr., batería de Mahnimal.

Durante la velada, que reunió a más de un centenar de personas, se sucedieron las sorpresas, con la aparición, en primer lugar, de Madame Mim y su electro-punk de reminiscencias ochenteras, su estética psicodélica y la crudeza de sus letras.

Madame Mim indicó a Efe que su música "contrasta claramente" con la mayoría de las producciones brasileñas aunque admitió que en los últimos años "el mundo se ha abierto a la música electrónica que se crea en Brasil".

La joven, que prepara una gira por España para el próximo mes de marzo e inició su andadura con este seudónimo hace seis meses, actuó en compañía de su productor, encargado de la mezcla de los sonidos, Superputo.

Y tras la revelación punk llegó el turno de los cómicos y músicos de Dona Zefinha que conjugaron en su actuación desde teatro de mimo a danza o música, con instrumentos tan dispares como un triángulo, un violín, unos timbales o unas maracas.

Acordes de "folk" irlandés, máscaras venecianas, tutús de bailarinas y guitarras eléctricas propiciaron un ambiente lúdico-festivo e incluso bromista que permitió disfrutar de los primeros ritmos tradicionales brasileños.

El compositor y cantante del grupo, Orlangelo Leal, defendió su concepción de espectáculo con la confluencia de danza, teatro y música que es, en su opinión, la verdadera tradición del artista.

Con sus influencias, ibero-afro-amerindias, han sido galardonados en varias ocasiones en su país, han viajado ya en varias ocasiones a Estados Unidos y ésta es la segunda vez que actúan en Alemania, donde presentaron temas de su segundo disco "Zefinha vai a Feira".

Pero fue el sonido de las guitarras eléctricas de Mahnimal el más ovacionado de la noche con su versión rockera de ritmos clásicos como el congo, el samba o la capoeira aderezado con acordes de reggae o ska.

Originaria de la isla Victoria, en el estado de Espíritu Santo y creada en los noventa, esta formación acuñó el término "Rockongo" para definir la conjunción de ritmos clásicos y modernos que, según Queiroz Jr., es una de las tendencias principales de la música brasileña contemporánea.

La Noche Brasileña también permitió mostrar el arte de dos estilos tan contrapuestos como el del veterano guitarrista Lanny Gordin -toda una leyenda en Brasil- con sus composiciones a medio camino entre el rock clásico y el jazz, y el hip hop reivindicativo de Stereo Maracaná que pusieron punto y final a la velada.