Publicado: 10.07.2014 19:49 |Actualizado: 10.07.2014 19:49

Santamaría alaba el bipartidismo y apela a la transparencia para regenerar la democracia

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

"Los grandes partidos son grandes porque los ciudadanos nos han hecho grandes". Con esta frase ha defendido este jueves la vicepresidenta del Gobierno el sistema bipartidista que impera en España y la necesidad de que PSOE y PP se pongan de acuerdo "en lo importante: la organización territorial, la política antiterrorista y en cómo mantener el sistema de pensiones". "Por eso es importante la moderación, el diálogo y el saber construir consensos", argumentó Soraya Sáenz de Santamaría, que también alertó contra los "sectarismos".

En su conferencia sobre "Transparencia y regeneración democrática", que tuvo lugar en la primera jornada de la Escuela de Verano del PP, la número dos de Mariano Rajoy en el Ejecutivo arremetió contra los "populismos que sólo quieren pescar en río revuelto" y que sólo "dicen a la gente lo que quiere oír, que es muy distinto a conectar con la gente". "Preocupada" por los discursos de aquellos "que no hablan de democracia" en los debates sobre regeneración democrática, vendió a los conservadores como aquellos que hablan "de cómo mejorar un sistema perfeccionable, pero que es el mejor sistema posible que es la democracia".

"Una cosa es decir a la gente lo que quiere oír y otra es saber hacer lo que la democracia necesita", añadió. "Nosotros hacemos política y eso no es sólo transmitir ideas, sino ser capaces de ejecutarlas en tu Gobierno", instruyó a los jóvenes de Nuevas Generaciones que habían acudido a escuchar su intervención. "Si en 2011 este Gobierno hubiera hecho sólo lo que la gente quería oír, España habría sido rescatada", sentenció también para defender que "frente al debate populista, está el debate de las ideas, que es explicar a la gente la verdad y el por qué se toman las decisiones que se toman". "Algunos dicen que se puede jubilar a los 60, subir las pensiones, aumentar las prestaciones de todo tipo, pero como dice una cita de Shakespeare, 'las palabras no pagan las deudas'", justificó Sáenz de Santamaría en una clara alusión a la "herencia recibida" a la que siempre apelan los conservadores. "El problema de pedir es que si no pagas, te dejan de dar", puntualizó.

En cuanto a las propuestas anunciadas ya de "regeneración democrática", la vicepresidenta volvió a apoyar la instauración en la ley electoral de la elección directa de los alcaldes con el fin de que gobierne la lista más votada en los municipios. "Hay alcaldes nuestros [del PP] que ganan primero porque son ellos y luego porque son del PP, pero primero porque son ellos, porque la gente confía en ellos", admitió.

En este sentido, Sáenz de Santamaría mostró —como ya habían hecho por la mañana María Dolores de Cospedal y Esperanza Aguirre en el mismo recinto de El Escorial— la necesidad de volver a acercar la política a la ciudadanía y demostrar que los políticos tienen "los mismos problemas" que los votantes. ¿Cómo? "Con transparencia y ejemplaridad, porque no todo se arregla con leyes", resumió. E instó a los miembros del partido a colaborar con esta misión. "¿Qué podemos hacer nosotros?", se preguntó. "En lo individual, ser ejemplares; en nuestro comportamiento político, ser transparentes y responsables; en nuestros programas, elaborar propuestas, contactar con la gente", concluyó.

Después, preguntada por los estudiantes conservadores que aspiran a ser futuros políticos sobre cómo puede el PP volver a ilusionar a sus electores, la vicepresidenta les instó a explicarles "que se ha hecho lo que se tenía que hacer" y a no "acochinarse", sino a mostrar que están "satisfechos" por ello. "La forma de volver a conectar es con palabras y con hechos" —agregó— y "no hay que tener miedo a la crítica", les instó recomendándoles, eso sí, que vayan preparados a los debates. Por último, explicó su experiencia personal y tras exponer las dificultades que tuvo para explicar a su propia familia que quería dedicarse a la política, terminó haciendo balance de estos años: "Yo no me avergüenzo; hago mi trabajo lo mejor posible y es una gratificación para mí haber estado ahí cuando el país estaba fatal", concluyó Sáenz de Santamaría.