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El Santander gana en nueve meses más que en todo 2012

La entidad de Emilio Botín obtuvo un beneficio neto de 3.310 millones de euros entre enero y septiembre de este año. Un 6,40% llega de España, el 49% de Latinoamérica

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Banco Santander anunció el jueves un aumento del 77% en su beneficio a septiembre gracias a menores necesidades de provisiones en unos resultados en línea con lo esperado pero marcados por la debilidad de los negocios bancarios en España y en Brasil. El mayor banco de la eurozona por capitalización registró un beneficio atribuible a septiembre de 3.310 millones de euros, muy en línea con los 3.318 millones previstos por los analistas, y por encima del beneficio de todo 2012.

'Tras varios años de fuertes saneamientos y fortalecimiento de capital, Banco Santander está preparado para un nuevo escenario de mejora de la rentabilidad', dijo el presidente de la entidad, Emilio Botín, en su nota de prensa. En el tercer trimestre, el beneficio se situó en 1.055 millones de euros frente estimaciones de 1.063 millones.

A pesar de verse favorecido por unas menores dotaciones, los principales márgenes del banco registraron caídas interanuales a septiembre superiores o cercanas al 10 por ciento, si bien en comparación intertrimestral del tercer al segundo trimestre se empezaba a vislumbrar una ralentización en el descenso. El margen de intereses del banco a septiembre bajó un 13,9 por ciento a 19.659 millones de euros en un entorno de tipos de interés muy bajos. Analistas habían previsto un margen de intereses acumulado de 19.921 millones de euros.

Entre julio y septiembre, el margen de intereses (el negocio estrictamente bancario que es la diferencia entre el coste de captar pasivo y el de prestar) ya sólo se redujo un 6,5% respecto al trimestre anterior. A septiembre, los ingresos o el margen bruto del banco cayó un 8,4% a 30.348 millones de euros frente a estimaciones de 30.571 millones de euros.

En el actual contexto del deterioro de la calidad crediticia tanto en España como en otros mercados, el banco terminó septiembre con una mora a nivel de grupo del 5,43% frente una tasa de impagos del 5,18% a junio. En España la mora se situó en el 6,4% frente al 5,75% de la primera mitad del año y el consejero delegado de Santander, Javier Marín, pronosticó que el banco alcanzaría su pico de mora en España en torno al 7% a finales de 2013. La mora en España ya incluyó el impacto de las refinanciaciones, que fue realizada en a junio de 2013 cuando reclasificó como créditos dudosos 2.000 millones de euros en cumplimiento de recientes directrices del Banco de España.

Respecto a movimientos corporativos, Marín volvió a reiterar que en España estudiaría las eventuales compras de las nacionalizadas NCG Banco y Catalunya Banc, actualmente en proceso de análisis para su posible subasta, y reconoció que estudiaría la potencial inversión en el banco polaco BGZ .

Por áreas, Latinoamérica, que aporta el 49% del beneficio del grupo, registró un descenso del beneficio a septiembre del 20,9% a 2.589 millones de euros. Brasil, que supone un 24% de sus beneficios, vio caer su ganancia atribuible un 13% interanual a 1.277 millones de euros en los nueve primeros meses. Por su parte, el negocio en España, que ya sólo tiene un peso del 7% en los resultados, registró una caída del beneficio del 50,8% a septiembre a 367 millones.

Para 2016, la entidad reiteró que en España preveía alcanzar unos beneficios de 3.000 millones de euros antes de impuestos gracias a diferentes medidas en los se incluían importantes ahorros de costes de 420 millones de euros por la integración de Banesto y unos menores costes de 500 millones por la captación de depósitos además de una reducción de entre 1.500 millones y 2.000 millones en provisiones.

En un momento en el que las entidades en Europa se enfrentan a unas exigentes valoraciones de sus balances y en el que el capital será el principal caballo de batalla, la entidad dijo que estaba en una situación 'muy confortable' para cumplir con los ratios de Basilea III y que no tenía previsto realizar ninguna ampliación de capital. 'El estar cómodos supone que no vamos a cambiar la forma en la que hacemos negocios (...) no vamos a hacer más variaciones en relación con los resultados que salgan del AQR (ejercicio de revisión de calidad de activos)', añadió ante analistas. En la rueda de prensa posterior, Marín aseguró que el banco saldría de las próximas pruebas de estrés con una muy buena nota y que no esperaba grandes sorpresas.