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Santander saca ventaja de la crisis

Sube al 5º puesto mundial por beneficios, tras ganar 9.060 millones de euros en 2007, un 19,3% más

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La crisis de las hipotecas subprime ha supuesto un duro castigo a las cuentas y al valor bursátil de las mayores entidades internacionales y ha jugado a favor de los grandes bancos españoles, que han ganado posiciones en el ranking mundial.

Así lo demostró ayer Grupo Santander, que con sus 9.060 millones de euros de ganancias (un 19,3% más que en 2007) se ha situado en la quinta posición del mundo por beneficios, en tanto que con sus 72.550 millones de capitalización se ha alzado a la octava plaza por valoración.

Claro que las cuentas del Santander también están perjudicadas por las hipotecas de alto riesgo, aunque sea de forma indirecta. Su filial estadounidense Sovereign ha perdido más de la mitad de su cotización en los últimos meses debido a esta crisis y el banco español se ha visto obligado a restar 737 millones de euros de sus beneficios para ajustar esta valoración.

Ese dinero salió de los 2.348 millones de plusvalías conseguidas con la venta de los inmuebles, del negocio de pensiones de Iberoamérica y de sus participaciones en Intesa-San Paolo y en BPI. Aprovechando estas millonarias ganancias extraordinarias, el banco también pagó un plan especial de prejubilaciones, el negocio de banca mayorista en Brasil y varios saneamientos en Portugal. En total: 1.398 millones.

Más de 10.000 millones

El presidente de la entidad, Emilio Botín, calificó los resultados de “magníficos” y se mostró muy optimista sobre la evolución del grupo en el ejercicio actual, “pese a las incertidumbres económicas”. El banco mantiene su previsión de crecimiento del 15% del beneficio por acción, porque entiende que no existe “ningún escenario” que obligue a modificarlo.

Este objetivo supone que en 2008, superará de largo los 10.000 millones de euros de forma ordinaria. Y a esa cifra habrá que añadirle los más de 600 millones conseguidos con la venta de la Ciudad Financiera, por la que anualmente pagará un alquiler de 80 millones.

Sólo abierto a comprar gangas

Pese a su optimismo sobre la entidad, Botín se mostró realista sobre la situación del sistema financiero mundial y también muy desconfiado sobre sus competidores mundiales, a los que pidió más transparencia para acabar con los problemas actuales.

Pero la prueba más palpable de que Santander no confía en nadie en estos momentos es que no está dispuesto a realizar ninguna adquisición, salvo que sea “una auténtica ganga”. Y si está en México mucho mejor.

Según Botín, ahora son más estrictos y cautelosos que nunca con las propuestas de compra, que en los últimos tiempos son muy habituales. En los planes del banco no está, al menos eso dice su presidente, la adquisición de Alliance & Leicester, la entidad británica cuya compra se le ha adjudicado en los últimos meses, y tampoco la de Sovereign, del que ya posee un 25%. El banquero argumenta que hay que mirar Estados Unidos con mucha calma y cautela porque hay mucha incertidumbre.

Santander no sólo dice que no quiere comprar en Estados Unidos, sino que además culpa a las grandes entidades del país de haber provocado la caída de la cotización de Santander con sus ventas de acciones. Para Botín, el precio actual no tiene ningún sentido porque está más barato (en relación a sus beneficios) que en el peor momento de los últimos diez años. Al cierre de ayer, se situó en 11,60 euros.

Sobre la evolución de la banca en España durante este año, en el Santander descartan un incremento “brutal” de la morosidad y, además, se muestran convencidos de que las entidades nacionales están preparadas para asumir el incremento que se produzca. Por eso, Botín aseguró ayer que no ha cerrado el grifo a nadie. Su previsión es que los créditos crezcan en España una media del 10% en 2008.

En palabras de Botín 

 «Nunca hemos considerado la opción de fusionar a Banesto con Bankinter»

«Es incomprensible e injustificado el alarmismo que existe sobre el sistema financiero español»

«No hemos cerrado ningún grifo, estamos deseando que nos pidan créditos»