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Sarkisián gana los comicios pero la oposición denuncia numerosas irregularidades

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El primer ministro Serge Sarkisián, partidario de una alianza con Rusia y contrario al ingreso en la OTAN, es el ganador de los comicios presidenciales celebrados hoy en Armenia, según los primeros resultados oficiales y de un sondeo a pie de urna.

La Comisión Electoral Central (CEC) informó de que, tras ser escrutados los sufragios en 182 de los 1.923 colegios electorales, Sarkisián, de 53 años, obtenía un 68,4 por ciento de los votos, frente a un 13 por ciento de su principal rival opositor, el ex presidente Levón Ter-Petrosián.

Según un sondeo a pie de urna, difundido tras el cierre de los colegios por la Televisión Pública armenia, Sarkisián habría obtenido un 57,1 por ciento de los votos, frente al 17,4 de Ter-Petrosián.

De confirmarse esos resultados, no sería necesaria una segunda vuelta electoral, y Sarkisián sustituiría al actual presidente, Robert Kocharián, quien agota su segundo mandato consecutivo y que le ha apoyado durante la campaña.

De acuerdo con ese sondeo a pie de urna, realizado por la compañía británica 'Popoeulus', el tercer candidato más votado es Artur Bagdasarián, líder del partido País de Ley, con un 14,6 por ciento de los votos, seguido por el nacionalista Vagán Ovanisián, con un 5,98 por ciento.

Los demás cinco candidatos obtendrían menos del 1,6 por ciento de los sufragios.

Sin embargo, un sondeo alternativo, a cargo del centro Iniciativa Cívica 'Alians', dio la victoria a Ter-Petrosián, con un 37,7 por ciento de votos, frente a 35,4 para Sarkisián, lo que obligaría a celebrar una segunda vuelta.

Fuentes oficiosas en Eriván rechazaron ese sondeo alternativo, al atribuirlo a los partidos opositores que apoyan a Ter-Petrosián, quien había amenazado con sacar a sus partidarios a la calle si el candidato oficialista era declarado ganador en la primera vuelta.

Según datos preliminares de la CEC, ha acudido a votar un 69,25 por ciento del censo, fijado en de 2.328.020 electores, aunque la legislación de Armenia no establece ningún tope de participación para validar los comicios.

De acuerdo con las normas electorales, la CEC debe anunciar los resultados preliminares oficiales 24 horas después del cierre de los colegios, mientras que los definitivos se harán públicos en un plazo de siete días.

Supervisaron los comicios unos 400 representantes de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y del Parlamento Europeo, que darán el miércoles su valoración de las elecciones.

La CEC afirmó que los comicios se desarrollaron en un clima de tranquilidad, aunque el estado mayor electoral del ex presidente Ter-Petrosián denunció 'numerosas irregularidades'.

Armán Musinián, portavoz de Ter-Petrosián, dijo en rueda de prensa que durante la votación se han producido 'infracciones masivas' y que varios partidarios del ex presidente han sido golpeados.

'Son la últimas convulsiones de las autoridades, que no podrían ni soñar con imponerse si no hubiera fraude y una campaña de terror', añadió.

Por su parte, el primer ministro, al emitir su voto, expresó su esperanza en que la ciudadanía acepte los resultados de las elecciones.

'No importa cuántas vueltas tengan estas elecciones. Lo importante es que la gente acepte sus resultados', dijo Sarkisián, a quien todas las encuestas daban como ganador, con la única duda de si se impondría ya en la primera vuelta.

Ter-Petrosián, de 62 años y primer presidente de la Armenia independiente, anunció en agosto pasado su regreso a las batallas políticas con duras críticas al actual jefe del Estado, y a su delfín, a quienes acusó de crear un 'régimen de burócratas ladrones'.

El presidente saliente, que en su tiempo fue primer ministro de Ter-Petrosián, en respuesta acusó a éste de llevar a cabo una campaña poco ética al incluir en sus promesas electorales la de 'sacar a la luz los delitos económicos de las autoridades'.

Sarkisión, al igual que el presidente saliente, apuesta por la alianza con Rusia, política que en vísperas de los comicios le granjeó el apoyo directo del Kremlin y promesas de nuevas ayudas e inversiones rusas, y rechaza el ingreso del país en la OTAN.

Armenia, con apenas tres millones de habitantes y una diáspora de más de ocho millones, es uno de los Estados pos-soviéticos más pobres del Cáucaso y el principal aliado político y militar de Rusia, de la que depende para su supervivencia económica.

El país vive un duro bloqueo económico y de transporte por parte de Turquía, consecuencia del genocidio cometido por el imperio otomano en 1915, y de Azerbaiyán, al que en la guerra de 1991-94 arrebató el enclave de Nagorno Karabaj y otros siete distritos.