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Sarkozy: "España no está en primera línea de la crisis gracias a Zapatero y Rajoy"

El Gobierno exhibe un colchón de 7.650 millones de euros que garantizará el cumplimiento de los objetivos de déficit // Berlusconi cede a las presiones y convoca un consejo extraordinario para decidir nuevos ajustes

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Le costó, pero el Gobierno consiguió, tras duros recortes del déficit y profusas explicaciones, demostrar que, al menos en cuanto a los riesgos para el euro, España no era Grecia. Este domingo, durante la cumbre que se celebró en Bruselas, los líderes de la Unión Europea constataron que Italia ha adelantado a España tanto en la lista de países presionados por el eje francoalemán como en la de acorralados por los especuladores.

'España ya no está en primera línea' de la crisis, aseguró el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy. Según él, si eso es así es 'gracias a los esfuerzos del señor (José Luis Rodríguez) Zapatero y el sentido de la responsabilidad de la oposición del señor Mariano Rajoy'. A su lado, la canciller Angela Merkel asentía.

La afirmación apuntaló los postulados de Moncloa, que defendió los progresos españoles en la lucha contra el déficit, que deberá reducirse este año hasta el 6%.

Zapatero calificó de 'acertada' la valoración de Sarkozy. 'Hemos hecho muchos esfuerzos, nos quedan por hacer. La economía española tiene retos trascendentales como crecer y crear empleo, pero nuestra estabilidad financiera es en estos momentos sólida', comentó.

Sin embargo, fuentes del Ejecutivo recordaron que el Partido Popular se ha opuesto o abstenido a la mayoría de medidas de ajuste aplaudidas por Sarkozy y la UE en el último año y recordaron que Zapatero encontró el apoyo para sacarlas adelante en grupos parlamentarios como el PNV o CiU. El caso paradigmático es el del recorte adicional del déficit en mayo pasado, que congeló las pensiones y rebajó el sueldo de los funcionarios, una votación que contó con el voto en contra del PP, pese a que su naufragio podría haber desembocado en el rescate de España.

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Italia es ahora el blanco de todas las críticas. 'No se puede pedir solidaridad si aquel a quien se ayuda no hace los esfuerzos necesarios', aseguró Sarkozy. 'Tenemos que asegurarnos de que las medidas valientes (anunciadas por Roma) sean también emprendidas y ejecutadas a tiempo', aseguró por su parte el presidente del Consejo, Herman van Rompuy.

Italia presentó en verano un paquete de medidas destinadas a modernizar la economía y reducir el déficit, pero, según fuentes comunitarias, 'se han quedado en palabras, por el momento'.

Berlusconi fue presionado por Merkel y Sarkozy en un desayuno al que también acudió Van Rompuy y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. En vista de las presiones, Berlusconi anunció que convocará este lunes un consejo de ministros para preparar nuevos ajustes, especialmente en pensiones.

Por su parte, el equipo de Zapatero enarboló una lista de partidas en las que el Gobierno espera reunir hasta 7.650 millones que permitan corregir la posible desviación de los objetivos de déficit por las comunidades autónomas. Se trata de 2.000 millones de euros por la venta de espectro digital, otros 2.000 millones por el menor interés exigido en las últimas subastas de deuda, 400 millones de ahorro del gasto sanitario por la promoción de la prescripción de medicamentos genéricos, 650 millones de recortes en los distintos ministerios y hasta 2.600 millones de ingresos a cuenta del anticipo en octubre del Impuesto de Sociedades de las grandes empresas.

Por lo demás, la cumbre acabó sin avances sobre los tres grandes asuntos en el orden del día, que deberán ser cerrados el miércoles. La zona del euro está enfrascada en una discusión técnica sobre el refuerzo del fondo de rescate, una decisión de la que depende la reducción de la deuda griega y la recapitalización de la banca europea. Sobre el fondo, los líderes europeos excluyen ya la propuesta francesa de que el BCE actúe como principal garante de parte de las emisiones de deuda de la zona euro.

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Esta garantía, muy reclamada por España e Italia, podría hacerse a través de un nuevo instrumento, dependiente del fondo, que buscaría capital en los mercados financieros o el Fondo Monetario Internacional. Una reunión de ministros de Economía de la UE, una cumbre con los líderes de los 27 y otra restringida a los jefes de Gobierno del euro tratará de dejar cerrados el miércoles los tres bloques.

Zapatero mostró su esperanza en que 'el miércoles habrá un acuerdo sólido, amplio, fuerte, que dé estabilidad al sistema financiero, a la deuda y especialmente a Grecia'.

 

El eje francoalemán confirmó ayer que de francés tiene la puesta en escena y de alemán, la toma de decisiones. No sólo porque la comparecencia conjunta de Sarkozy y Merkel se celebrara en la espectacular sala francesa, sino porque la canciller pareció vencer en su veto a que el BCE incremente su protagonismo en el reforzado fondo de rescate, a imagen y semejanza del que tienen la Reserva Federal de EEUU o el Banco de Inglaterra en sus respectivas economías.

Sin embargo, el presidente de la UE, Herman Van Rompuy, dejó a última hora de ayer la puerta abierta a la participación del BCE. Los líderes barajan dos maneras de reforzar el fondo, dotado con 440.000 millones, sin aumentar el capital que aportan los estados. Podría lograrse dotándolo de una licencia para que pudiera operar como un banco y acudir al BCE en busca de liquidez. La zona del euro valora también recurrir al FMI o a inversores privados. Van Rompuy pedirá en la reunión del G-20 del próximo mes que el FMI refuerce sus fuentes de financiación para responder a esta 'crisis global'.