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Sarkozy, Merkel y Zapatero critican a Cameron por su carta al líder checo

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Los líderes de tres de los principales países europeos criticaron en Bruselas al dirigente conservador británico David Cameron por la carta que envió al presidente checo, Vaclav Klaus, en lo que se interpreta como un intento de frustrar el Tratado de Lisboa.

Según informa hoy el diario británico "The Guardian", el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero; el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, criticaron en privado a Cameron por su carta a Klaus, que se ha venido resistiendo hasta el último momento a firmar ese documento.

De acuerdo con las fuentes del diario, en su carta, Cameron animaba al presidente checo a retrasar la ratificación del Tratado y le explicaba la estrategia "tory" de organizar un referéndum en el Reino Unido si llegan al poder el próximo año y no ha sido aún ratificado por todos los Estados.

Según esas fuentes, Sarkozy expresó al primer ministro británico, Gordon Brown, su irritación por la carta de Cameron, mientras que Merkel le transmitió la preocupación de destacadas figuras de su partido, la Unión Cristianodemócrata, entre ellos el ex presidente del Parlamento europeo Hans-Gert Poettering.

Por su parte, Zapatero, que tendrá que negociar directamente con Cameron si los "tories" ganan las próximas elecciones generales, previstas para mayo, porque España ostentará en el primer semestre de 2010 la presidencia rotatoria de la UE, dejó también claro que considera la carta de Cameron un intento de hacer zozobrar el Tratado de Lisboa.

Según el periódico, la dirección "tory" se dispone, sin embargo, a abandonar su campaña de dos años a favor de un referéndum -pese a que el Parlamento británico ya ha ratificado el Tratado- si finalmente el presidente checo, único que queda, lo ratifica.

Cameron podría aducir entonces para calmar a las bases de su partido que es imposible organizar una consulta popular una vez que el Tratado se haya incorporado a la legislación comunitaria.

Un futuro gobierno "tory", dice el periódico, podría limitarse a "repatriar" las leyes sociales y laborales, lo que significa que Londres volvería a su política de "exención" (opt-out) británica del capítulo social europeo.