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Sean Penn se mete en la piel de un rockero atormentado

En 'This must be the Place' a las órdenes del cineasta italiano Paolo Sorrentino

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Silencio. ¡Se rueda! Sólo se escucha el sonido de The Cure cuando entra en escena el protagonista, un hombre pálido que viste de negro y tiene el pelo cardado. Podría ser cualquier tugurio de viejos rockeros pero no lo es.

Se trata más bien de la nueva película del cineasta italiano Paolo Sorrentino, 'This must be the Place', una historia que el director de 'Il divo' comenzará a rodar en breve en Estados Unidos.

La película, coprotagonizada por la actriz estadounidense Frances McDormand, narra la historia de Cheyenne (Sean Penn), un rockero retirado obsesionado con encontrar al criminal nazi que atormentó a su padre en el campo de concentración de Auschwitz y que en la actualidad vive en Estados Unidos.

'La idea es hacer un filme sencillo y lineal sobre un asunto también sencillo con el trasfondo de un asunto de una enorme dificultad' , explicó Sorrentino en conexión desde la Gran Manzana , en declaraciones que recogen los medios italianos.

Sobre la producción, que costará 28 millones de dólares, Sorrentino también ha explicado que es 'una historia europea que se mueve sobre tres andenes. De una parte lo íntimo, por otra, la búsqueda de la paz contra el horror nazi y, luego, la ironía de una comedia'.

La actriz Frances McDormand coprotagoniza la producción que cuenta con 28 millones de dólares de presupuesto

La historia también se adentra en la escasa relación entre un padre y un hijo y el holocausto judío.Pero lejos de caer en el drama, el cineasta italiano detalló que espera que ese toque de comedia lo aporte el mismo personaje de Cheyenne, interpretado por Penn.

El director de 'Gomorra' también ha admitido que la idea de contar con el actor estadounidense para la película surgió en el Festival de Cannes de 2008 donde ambos coincidieron.

La película está producida, entre otros, por Medusa, la productora de Silvio Berlusconi, y cuenta con financiación del grupo bancario Intesa Sanpaolo, cuyo consejero delegado Corrado Passera estuvo en la presentación en Milán del filme. 'Este proyecto tiene todos los números para ser una historia de éxito. Podría ser la primera de una serie de intervenciones y, sobre todo, un ejemplo para que otros posibles inversores externos al cine puedan decidirse a apoyar esta industria' , comentó Passera.

Por su parte, el presidente de Medusa, Carlo Rossella, destacó el carácter histórico que tiene la participación de un banco como Intesa Sanpaolo en la producción de la película: 'Es la primera vez que un banco entra en sociedad para realizar una película. Si a esto le siguen otros, será un revolución para el cine italiano' , apuntó Rossella.