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Sebastián critica a Felipe González por dudar de la españolidad de Repsol

El ministro pide que se deje al Gobierno al «margen» de la operación

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Cobertura telefónica en mínimos ayer en el edificio de Caballerizas del Palacio de la Magdalena de Santander, coincidiendo con la llegada de los príncipes de Asturias para inaugurar el XXV Encuentro de las Telecomunicaciones. ¿Inhibidores de frecuencia? Mientras la prensa intentaba protestar en Twitter, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, también presente, no encontró problema alguno en hacer llegar un mensaje directo y claro al expresidente del Gobierno Felipe González y a los principales accionistas y directivos de Repsol: que le dejen en paz, que dejen de intentar implicarle a él y al Gobierno en la unificación de las participaciones accionariales de Sacyr y la mexicana Pemex dentro de Repsol.

A Sebastián no le han gustado nada las declaraciones de Felipe González poniendo en duda que se vaya a mantener la españolidad de Repsol debido al acuerdo que unifica un 29,8% del capital de la petrolera, al sindicar la participación de Pemex con la del principal accionista, Sacyr. Por eso, en una charla con los periodistas ayer durante el encuentro organizado por la patronal Ametic, el ministro recordó que 'Felipe González era presidente del Gobierno cuando Pemex entró en Repsol', dando a entender que fue durante su mandato cuando se abrió la puerta.

Por si no quedaba claro, Sebastián fue más allá al apuntar que 'la argelina Sonatrach ha entrado en el accionariado de la también española Gas Natural siendo consejero de esta última Felipe González'. El ministro dio a entender que cuando el expresidente pone en duda la futura españolidad de Repsol está defendiendo en realidad a la firma gasística, en referencia al 31% que posee del capital de Repsol.

Sobre las posibilidades de intervenir del Gobierno, Sebastián comentó que el margen de actuación 'es prácticamente nulo. Esta es una operación empresarial y lo que se ha pedido es que se garantice la españolidad, haciendo que el principal accionista sea capital español'. El ministro pidió 'que los protagonistas de la operación dejen al margen al Gobierno, que no toma partido, no está detrás de la operación y tiene sus propios problemas', aclarando que la preocupación del Ejecutivo es lógica porque 'las reservas petrolíferas de Repsol son las reservas españolas'.

Sebastián no opinó ni sobre el hecho de que Endesa pasase a manos de la italiana Enel con él como ministro de Industria con el beneplácito del Gobierno, ni sobre que el entonces vicepresidente económico, Pedro Solbes, se siente hoy en el consejo de Enel. Tampoco dio su opinión sobre la amenaza del Gobierno de Argentina de ejercer la acción de oro o derecho de veto en YPF, que está participada mayoritariamente por Repsol.

La Asociación Española de Accionistas Minoritarios de Empresas Cotizadas (Aemec) pidió ayer a la CNMV que investigue si Pemex utilizó información privilegiada en la compra del 4,6% de Repsol.