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Los secretos ocultos de un cuerpo perfecto

Pese a estar 56 días lesionado, Cristiano es el jugador más en forma del Madrid

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Es el futbolista más en forma del Real Madrid. Y la paradoja es que ha estado dos meses de baja. A pesar de su larga lesión en el tobillo, Cristiano Ronaldo ha mantenido su nivel de forma física en las cotas máximas. Su dedicación ha sido completa y ha utilizado todas las herramientas disponibles para seguir trabajando su cuerpo sin lastimar su pie derecho.

José Cabello es el artífice de este logro. El preparador físico del Madrid diseñó un plan específico de entrenamiento para Cristiano durante los 56 días que duró la baja del extremo. El plan ha sido seguido al pie de la letra por el portugués y el resultado se vio anteayer frente al Zurich. CR9 mostró un elevado nivel, exhibiendo intactas la velocidad y la arrancada que le hacen único.

El nivel de grasa de Cristiano es del 9%, cercano al 6% de Contador

Ronaldo impresiona por su musculatura, perfectamente marcada pero sin excesos. Su nivel de grasa corporal, situado en el 9%, es el más bajo de la plantilla. Se trata de una tasa idónea para un futbolista, muy próxima al 6% delciclista Alberto Contador, máximo exponente del deportista fino.

Los tests del madridista son elocuentes. Sus compañeros comentan los excelentes resultados del luso en las pruebas físicas. Su fuerza explosiva es muy elevada. Se mide a través de la prueba de salto vertical, consistente en calcular la diferencia entre la altura que alcanza la mano cuando el individuo está de pie y a la que llega al pegar un brinco. Sólo su paisano Pepe, el otro gran velocista de la plantilla, compite con Cristiano.

Su fuerza explosiva, medida en el salto vertical, sólo es igualada por Pepe

Durante su etapa en el Manchester, Ronaldo ya deslumbró por su incansable propensión al sudor. A pesar de su fama de coqueto, de su aspecto fashion, incluso frívolo, el portugués esconde un alma estajanovista. Disfruta sudando.

Y es detallista. CR9 lo pregunta todo, quiere averiguar la explicación científica de los métodos de trabajo, la base de los ejercicios que lleva a cabo, tanto los individuales como los colectivos. Es un profesional muy exigente. Lo es consigo mismo, pero también con los demás. Por los clubes que ha pasado y en la selección portuguesa examina los porqués de cada esfuerzo antes de llevarlo a cabo.

La exigencia del portugués no se traduce en divismo ni petulancia. Al contrario. Le gusta hacer y recibir bromas y, a diferencia de lo que ocurre con otras superestrellas del deporte, no es nada caprichoso con la alimentación.

Cristiano ha llevado a cabo un plan de trabajo extensivo y muy variado. Ha trabajado la resistencia aeróbica en la piscina (con chaleco flotador), imitando los movimientos de carrera pero con la ventaja de evitar los impactos sobre su tobillo lesionado. También ha potenciado su fuerza de piernas mediante el trabajo en las máquinas de pesas, empujando plataformas verticales con las plantas de los pies.

El luso amenaza el viejo dilema deportivo entre sudor y talento. A pesar de su especial e innata facilidad para el fútbol, cuya técnica domina desde niño, Cristiano abandera el trabajo en el Madrid. Llega el primero y se va el último. Se esfuerza al máximo. Pasa horas y horas en el gimnasio, perfeccionando los ejercicios. El talento puro sin trabajo ya no sirve. Sólo le valió a Romario.