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Seis empleados de la ONU mueren en Kabul en un ataque talibán

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Seis empleados de Naciones Unidas murieron el miércoles cuando milicianos talibanes atacaron una casa de huéspedes internacional en Kabul, mientras que un cohete disparado contra un hotel de propietarios extranjeros obligó a 100 huéspedes a ocultarse en un refugio subterráneo.

En medio de su resurgimiento, los talibanes han prometido atacar antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Afganistán, previstas para el 7 de noviembre, y los ataques aparentemente coordinados del miércoles plantean dudas sobre la seguridad para la votación.

El aumento de la violencia se produce mientras el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, decide si envia o no más soldados a luchar contra la insurgencia talibán en Afganistán, que se encuentra en su punto más alto desde 2001.

"La cifra en este momento es de seis muertos, todos ellos empleados de la ONU", dijo Adrian Edwards, portavoz de la misión de Naciones Unidas en Afganistán, añadiendo que al menos había nueve heridos en el ataque a la residencia de huéspedes.

No se aclaró cuáles eran las nacionalidades de las víctimas. La fuerzas afganas intercambiaban disparos con milicianos dentro de la casa, dijo la policía.

Más tarde podían verse los cadáveres de tres supuestos suicidas con bombas, aparentemente destrozados cuando detonaron sus explosivos, sobre el piso dentro del complejo.

Abdul Ghaim, un policía en el lugar del ataque, dijo a Reuters: "Creemos que ellos (los milicianos) eran paquistaníes".

Las autoridades indicaron que el tiroteo había finalizado pero aún había una mujer desaparecida dentro de la casa y la estaban buscando en el edificio, lleno de marcas de balazos y con las paredes carbonizadas y las ventanas destrozadas.

"Varios suicidas talibanes (tomaron) como rehenes a varios trabajadores de la ONU en Kabul", dijo el movimiento islamista en un texto en inglés enviado a Reuters.

Más tarde, las explosiones sacudieron el Hotel Serena, de propiedad extranjera, y al menos un cohete fue disparado contra el edificio, situado cerca del palacio presidencial, según testigos y fuentes de seguridad. La central telefónica del hotel no respondía llamadas.

Un extranjero que se alojaba en el hotel dijo a Reuters desde el interior del edificio que más de 100 personas habían sido conducidas a un refugio subterráneo después de los ataques, pero que no había visto víctimas.

La policía cerró el acceso a varias calles mientras continuaban los enfrentamientos, y el eco de las sirenas se oía en toda la ciudad.

Los esfuerzos para estabilizar a Afganistán se han visto obstaculizados por semanas de tensión política tras las elecciones presidenciales, socavada por un fraude generalizado en favor del presidente, Hamid Karzai, que ha forzado una segunda vuelta.

La violencia se ha incrementado en Afganistán de cara a la segunda vuelta presidencial.

El martes, el bando del mandatario dijo que la segunda ronda debe celebrarse incluso si el rival de Karzai, Abdulá Abdulá, renuncia a la contienda.

Karzai accedió la semana pasada a participar en una segunda vuelta electoral bajo fuertes presiones internacionales, después de que una investigación sobre fraude liderada por la ONU anulase miles de votos emitidos a su favor en la votación del 20 de agosto.

Ocho soldados estadounidenses murieron el martes en el sur de Afganistán, indicó la alianza liderada por la OTAN, en el mes más fatídico para las tropas de EEUU desde el comienzo de la guerra hace ocho años.

Las tropas estadounidenses suponen ahora dos tercios de los 100.000 efectivos que componen la fuerza internacional en territorio afgano, y Obama está evaluando la propuesta de enviar 40.000 soldados más.

Antes de esa decisión, el diario New York Times informó de que el hermano del presidente afgano, Hamid Karzai, ha estado recibiendo pagos regulares de la CIA y es sospechoso de estar involucrado en el tráfico de opio.

Se citó a Ahmed Wali Karzai fue citado negando las noticias, y la CIA no confirmó ni desmintió la existencia de esos pagos.

"Ninguna organización de inteligencia que merezca ese nombre se involucraría alguna vez en esa clase de acusaciones", dijo un portavoz de la CIA a Reuters.

La muerte de ocho soldados en los ataques del martes llevó el total de bajas de este mes a 53, dos más que el anterior récord, en agosto de este mismo año, según funcionarios del Pentágono.