Público
Público

El seleccionador esloveno Kek, un gran acierto para el Mundial

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Después de que la selección de Eslovenia no se clasificase para la Eurocopa 2004 ni para el Mundial de Alemania, Matjaz Kek fue designado durante una igualmente insatisfactoria fase de clasificación para la Eurocopa 2008.

Kek, quien asumió el puesto tras la salida de Branko Oblak, utilizó esos partidos de clasificación para inyectar sangre nueva a un equipo que había dejado atrás su mejor momento.

Eslovenia terminó sexta en un grupo de siete, por detrás de Bielorrusia y Albania, pero Kek se aferró a su trabajo y la decisión de la Federación Eslovena de Fútbol de respaldarlo resultó ser un golpe maestro.

Kek restauró la disciplina y el trabajo arduo que llevó a Eslovenia a la Eurocopa 2000 y a la Copa del Mundo de Corea del Sur y Japón dos años después, y la selección ha terminado segunda en su grupo de clasificación para Sudáfrica por delante de República Checa y de Polonia.

Eslovaquia, el líder inesperado del grupo, se clasificó de forma directa y los eslovenos dieron la sorpresa al eliminar al favorito Rusia en una dura repesca. Zlatko Dedic, convocado por Kek en 2007 después de ser marginado por Oblak tres años antes, marcó el tanto que dio la clasificación a Eslovenia por la regla de los goles anotados fuera de casa.

Kek nunca fue un nombre muy conocido en su época como jugador, pero el ex defensa central ganó tres títulos de liga en sus últimas cuatro temporadas con el Maribor de su país antes de retirarse en 1999.

El técnico esloveno de 48 años había comenzado a jugar profesionalmente en el Maribor en 1979, cuando Eslovenia formaba parte de la antigua Yugoslavia. En 1985 se fue a Austria, donde pasó una década en el Spittau y el GAK Graz.

Fue segundo entrenador en el Maribor antes de hacerse cargo del equipo en 2000, ganando el título de la liga en su primera temporada en el cargo.

En 2003, fue nombrado técnico de las selecciones sub-15 y sub-16 de Eslovenia antes de aceptar el desafío en la absoluta, un equipo que, a juicio del entrenador, aún no ha tocado techo.

"No hemos alcanzado nuestro límite (...) este equipo aún tiene margen de mejora, es un reto. Podemos mejorar de forma individual y como equipo", sostuvo Kek en una entrevista con Reuters tras la clasificación al Mundial.