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Semana clave para Cuba por la decisión de Castro y la visita del enviado papal

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Comienza hoy una semana clave en Cuba por la instalación del Parlamento, escenario en el que se sabrá el domingo si el convaleciente Fidel Castro seguirá como presidente del Gobierno, y por la llegada, el miércoles, del secretario de Estado del Vaticano, Tarsicio Bertone.

Los derechos humanos serán uno de los ejes de la visita del cardenal Bertone, que empezará el miércoles 20 y terminará el 26, por lo que será testigo de la instalación de un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional el 24, día en el que están centradas muchas expectativas.

Los 614 parlamentarios cubanos elegirán un nuevo Consejo de Estado, con su presidente, cinco vicepresidentes, secretario y 24 miembros más.

Diplomáticos y analistas pronostican que los diputados, salvo sorpresas, ratificarán por mayoría abrumadora -si no unanimidad- la propuesta que haya definido la cúpula del régimen, hasta ahora celosamente guardada.

El domingo sabrán los parlamentarios y el resto de los cubanos si Fidel Castro, de 81 años, será reelegido jefe de Estado y Gobierno, o si cederá el poder a su hermano Raúl, de 76, que ya lo ejerce de forma interina desde hace 19 meses.

En esta Cuba tropical, donde la falta de información abona las especulaciones, se barajan muchas otras posibles fórmulas institucionales, como un eventual cambio generacional, y los futuros posibles crecen y se ramifican como enredaderas.

Fidel Castro cedió el mando a mediados de 2006, tras medio siglo de control absoluto, a raíz de una afección intestinal que lo tuvo al filo de la muerte y que le impide aparecer en público (se reconforta redactando artículos tan frecuentes y kilométricos como sus proverbiales discursos).

"No disfruto de la capacidad física necesaria para hablarles directamente a los vecinos del municipio donde me postularon para las elecciones del próximo domingo. Hago lo que puedo: escribo", confesó en un artículo publicado cuatro días antes de ser reelegido diputado el 20 de enero.

Las versiones sobre el futuro de Cuba se ramifican más aún cuando analistas, diplomáticos, intelectuales y corresponsales se enzarzan sobre si Raúl Castro, o cualquiera que asuma el poder, abrirán más o menos el rígido régimen.

Raúl tiene fama de pragmático y por ello hay muchas apuestas a una cierta apertura económica, aunque en los últimos 19 meses no ha cambiado casi nada al respecto.

Los "cubanólogos" coinciden en que la incógnita solo se despejará cuándo y cómo decidan los dos hermanos y su estrecho círculo de colaboradores.

Entre tanto, sobre Bertone, el ministro cubano de Exteriores, Felipe Pérez Roque, aseguró que el gobierno de Cuba está dispuesto a discutir con él "todos los temas".

"Se conversará con respeto y cordialidad, incluso en puntos en que puede no haber coincidencias", dijo Pérez, y agregó que no es "un ejercicio aislado ni una novedad; es el ambiente y el clima que prevalece tanto en el diálogo (...) con el Vaticano, como entre las autoridades cubanas y la Iglesia Católica en Cuba".

Bertone llega cuando acaba de cumplirse el décimo aniversario de la visita a Cuba del papa Juan Pablo II y se reunirá, entre otros, con el presidente provisional.

La Iglesia Católica reclama acceso a los medios de comunicación -todos estatales- y a las cárceles y los centros educativos, para cumplir su labor pastoral.

El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, ha dicho que Bertone llegará en un momento de "lenta pero progresiva mejoría" de las relaciones de Cuba y el Vaticano, que -a su juicio- "son buenas pero podrían ser mejores".

Como aperitivo de esta semana clave, cuatro presos políticos cubanos condenados a largas penas en 2003 fueron entregados en La Habana el sábado a diplomáticos españoles y viajaron ayer a Madrid con algunos familiares.

La excarcelación se produjo tras la segunda reunión del mecanismo de consulta bilateral sobre derechos humanos creado en 2007, en la que España insistió en la liberación de presos de conciencia pacíficos que están enfermos.