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El Senado de EE.UU. se prepara para votar el proyecto de ley de reforma sanitaria

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El Senado de Estados Unidos se prepara para votar, mañana a primera hora, el proyecto de ley de reforma sanitaria, tras superar hoy el último obstáculo antes de la histórica consulta.

En una serie de siete votaciones de procedimiento, la cámara alta rechazó una serie de enmiendas republicanas y se pronunció a favor de poner fin al debate sobre la medida, que ha durado 24 días, y proceder a la votación del proyecto de ley, lo que ocurrirá mañana a las 07.00 hora local (12.00 GMT).

Era el último escollo que quedaba pendiente, tras superar otras dos mociones de procedimiento esta semana en la que los demócratas pudieron reunir los sesenta votos necesarios para evitar el bloqueo de la minoría republicana.

Salvo una sorpresa monumental de última hora, tras haber superado esas votaciones, la mayoría demócrata tiene garantizada la aprobación mañana de la iniciativa, que busca extender la cobertura sanitaria a treinta millones de estadounidenses que se calcula que carecen de ella.

Ante la aprobación cantada, la oposición republicana, que ha criticado con dureza esa ley que considera un "desastre", hizo uso durante el debate de hoy a su derecho al pataleo.

"Mañana el Senado votará un proyecto de ley que empeora aún más una situación ya de por sí mala", declaró el senador republicano Charles Grassley, quien aseguró que la iniciativa "dará cada vez más control del sistema sanitario al Gobierno".

Por su parte, los líderes demócratas han asegurado que la medida, que tendrá un coste de más de 800.000 millones de dólares en diez años, "salvará vidas y ahorrará dinero".

En una entrevista que publica hoy el periódico The Washington Post, el presidente de EE.UU., Barack Obama, que ha apostado buena parte de su prestigio político al éxito de la reforma, también defendió la iniciativa.

Ante las críticas del ala progresista, que considera el proyecto de ley aguado y le acusa de haber buscado el consenso a costa de renunciar a aspectos esenciales -como la creación de un seguro sanitario público-, Obama afirmó: "Soy muy entusiasta acerca de lo que hemos logrado".

"En ningún otro lugar hay una diferencia mayor entre el compromiso que se percibe y el compromiso que se ha cerrado", destacó el mandatario, quien aseguró: "Cada uno de los criterios que planteé para la reforma se encuentra incluido en esta medida".

Entre esos criterios citó el ahorro de más de un billón de dólares en veinte años, la extensión de la cobertura a quienes ahora carecen de ella y desgravaciones fiscales a las pequeñas empresas.

Acerca de la "opción pública", el presidente recordó que no fue una de sus promesas de campaña.

El presidente estadounidense aplazó un día el comienzo de sus vacaciones navideñas en Hawai para poder estar presente en Washington en el momento de la votación, por si surgen complicaciones de última hora.

Inicialmente, el voto de mañana estaba previsto para las 19.00 hora local (01.00 GMT del viernes), pero los líderes de los dos partidos en el Senado, el demócrata Harry Reid y el republicano Mitch McConnell, llegaron a un acuerdo para adelantar la consulta y permitir que los legisladores pudieran viajar a sus estados a tiempo para la Navidad.

Pero tras el receso navideño les espera un duro trabajo, conciliar las versiones de la medida que manejan el Senado y la Cámara de Representantes, antes de poder entregar un proyecto de ley consensuado para la firma de Obama.

Esas versiones, en algunos aspectos, tienen difícil conciliación. Así, el Senado ha eliminado la "opción pública", pero la Cámara de Representantes la conserva.

En su lugar, el Senado permitiría a las aseguradoras privadas que puedan ofrecer planes de cobertura en todo el país, en lugar de estar sometidos a las regulaciones de cada estado diferente.

Algunas de las grandes innovaciones de la medida son la introducción de desgravaciones fiscales a las pequeñas empresas que ofrezcan seguro médico a sus empleados y la prohibición a las aseguradoras de rechazar dar cobertura a quienes padezcan ya enfermedades.

Esa prohibición tendría efecto inmediato para los niños, y se extendería a toda la población para 2014.

El proyecto de ley también impone más límites a los beneficios de las aseguradoras.