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Sensores que escuchan los objetos

Imitan el sistema de comunicación de las abejas para conectar sus sensores con los puestos de control de alertas

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Alicia Asin y Gabriel Gascón, con algunas muestras de sensores creados por ellos

Hace apenas dos años que colocaron sus productos en el mercado y ya exportan a Europa, América y África; sus fundadores aún no han cumplido los 30 años y dirigen una plantilla de diez trabajadores, todos ellos ingenieros especializados en telecomunicaciones, informática, electrónica y diseño industrial.

Se trata de Libelium, una empresa ubicada en el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Zaragoza, fundada y dirigida por Alicia Asin, gerente de la empresa, y Gabriel Gascón, director de I+D.

En un país en el que la I+D sigue siendo más un titular de prensa que una realidad, ellos han apostado por la tecnología propia para desarrollar el Meshilium, el único router multitecnológico del mundo (opera, indistintamente, con las tecnologías Wifi, ZegBee, GPRS, Bluetooth y GPS) premiado en múltiples ocasiones.

Libelium lidera un grupo internacional de investigación que, centrado en la investigación y desarrollo de hardware para redes inalámbricas sensoriales, reúne a cerca de 30 entidades (centros de investigación y empresas).

El nombre de Libelium no es casual. Gabriel siempre ha sido un apasionado de las abejas y de ellas ha copiado el sistema de transmisión de información de su producto. 'Imaginemos que, en un paraje apartado, un matojo de hierba seca comienza a arder. Es entonces cuando un sensor detecta el aumento repentino de temperatura e inmediatamente manda un mensaje de aviso al móvil del guardabosques o a la central de alarma del parque de bomberos', explica Alicia Asin. El aviso podrá llegar a un punto que se encuentre entre 7 y 40 kilómetros de allí. 'Estos detectores actúan en red, lo que posibilita ampliar la cobertura. El sensor que recibe la alarma despierta a su hermano más próximo, este al siguiente y así sucesivamente, hasta que el aviso llega al puesto de control. Se trata de una idea innovadora, única en el mundo, que podría revolucionar no sólo la lucha contra incendios, sino campos más amplios, como la agricultura, ganadería o incluso el control de las infraestructuras de la ciudad.

Los sensores de Libelium están preparados para tomar señales de humedad, gases, temperatura, presión, presencia de un objeto y, ante cualquier anomalía, envían un mensaje, ya sea e-mail, sms o incluso llamada telefónica, al centro de control.

'El objetivo final es llegar al hogar y que nuestra tecnología permita a la gente dejar de preocuparse de muchas cosas del día a día, como riegos en el jardín o la entrada de intrusos en la casa', explica Gabriel.

En Libelium no se plantean diseñar soluciones específicas. Por eso, los entresijos de su software están colgados en su web. 'Hacer tecnologías libres abre el abanico de posibilidades empresariales, los clientes prefieren que las modificaciones las lleven a cabo los programadores que hicieron el hardware', explica Alicia.