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Una sentencia obliga a no reeditar la 'Playboy' de agosto en Brasil, en la que una actriz posa desnuda con un rosario

A pesar de la decisión judicial, su venta continúa en los kioskos del país latinoamericano, donde suscitado una fuerte polémica

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Semidesnuda y con un rosario. Así es como aparecía la actriz brasileña Carol Castro en la portada de la versión carioca de la revista Playboy del mes de agosto. Como era de esperar, la imagen ha suscitado una fuerte polémica en Brasil, donde su venta continúa pese a que la Iglesia consiguió que un tribunal de Río de Janeiro ordenase la suspensión de nuevas tiradas que incluyesen la ya famosa fotografía. 

Tres días después de la prohibición, la revista continúa a la venta en los kioscos y la empresa editora asegura que aún no ha sido notificada de la orden judicial. Editora Abril, la empresa encargada de la edición de la revista en ese país, tampoco podrá realizar ediciones conmemorativas con las citadas fotografías ni hacer uso en futuros ejemplares de elementos religiosos.

'Nuestro departamento jurídico no ha recibido hasta ahora ninguna notificación y por eso no hemos tomado decisión alguna ni hecho algún pronunciamiento', dijo hoy un portavoz de Playboy.

Organizaciones religiosas, por su parte, esperan que la revista acate la sentencia dictada el pasado lunes por el juez Oswaldo Henrique Freixinho, titular del 29 juzgado civil de Río de Janeiro, quien aceptó parcialmente una petición del grupo católico Juventud por la Vida y del sacerdote Luiz Carlos Lodi Da Cruz, que exigían que la revista fuera retirada de los kioscos por contener una fotografía que es, en su opinión, 'una falta de respeto por los católicos'.

El juez, sin embargo, tan sólo prohibió la distribución de 'nuevas revistas con la foto impugnada bajo pena de multa diaria de 1.000 reales' (unos 625 dólares). Por su parte, la protagonista de las instantáneas, Carol Castro, que se confiesa católica, se ha apresurado a pedir disculptas en su blog: 'No era mi intención lastimar o herir los sentimientos de nadie'. 

La actriz aclara asimismo que la sesión fotográfica pretendía una réplica de Doña Flor y sus dos maridos, obra de Jorge Amado.