Público
Público

La sequía financiera preocupa mucho a los líderes de la UE

Se plantean medidas en la próxima cumbre para que la banca no se asfixie

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las tensiones que se están viviendo en el mercado interbancario europeo, el campo donde deberían prestarse dinero a diario y de forma fluida los bancos de los diferentes países, preocupa cada vez más a los líderes europeos. Las entidades financieras no se fían y prefieren no prestarse el dinero entre sí (un negocio con el que también ganan dinero) y depositarlo en el Banco Central Europeo (BCE) aunque logren mucho menos margen. En concreto, el 0,25%.

La sequía de crédito se ha instalado entre los bancos hasta un nivel comparable a los días posteriores a la caída del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en septiembre de 2008.

La situación es fruto de la creciente desconfianza sobre la eurozona, alentada por inversores y agencias de calificación de riesgo que han provocado una crisis de deuda en la que a los estados europeos periféricos (Grecia, Portugal, España e Italia) les cuesta cada vez más dinero colocar sus títulos y conseguir así financiación. Los expertos hablan de que el mercado interbancario está cerrado a cal y canto y, como muestra, los bancos españoles no han logrado préstamos de otras entidades extranjeras en el interbancario desde el viernes.

No sólo es un problema de las entidades de España, sino también de las francesas y de las italianas. Y si el crédito no fluye entre los bancos y llega la asfixia, hay riesgo de que se congele también para los estados.

Ante esta situación, los líderes de la UE están planteándose tomar medidas urgentes, al igual que hicieron con el fondo de rescate a raíz del riesgo de bancarrota de Grecia, según fuentes próximas al Gobierno español. Esta cuestión tiene visos de acaparar la próxima cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del próximo 17 de junio en Bruselas, que será el cierre de la presidencia española de la UE. En ese caso, la negociación de una posición común de cara a la cumbre del G-20 en Toronto quedaría en un segundo plano.