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"La sexualidad de los hijos es algo natural"

Especialista en salud reproductiva, aboga porque las estrategias sexuales no se centren sólo en la facultad reproductiva

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Como responsable de salud reproductiva de la Organización Mundial de la Salud para Europa, Gunta Lazdane apuesta por que las estrategias sexuales no se centren sólo en la facultad reproductiva de las mujeres: 'La salud sexual es más que el embarazo y el parto'. Esta ginecóloga letona fue una de las participantes en el Foro Internacional sobre salud sexual que se celebró en Madrid el pasado junio.

¿Cómo debe ser una buena estrategia de salud sexual?

Debe analizar los comportamientos, ver cómo funcionan los programas y cuál es su eficacia. Es fundamental ponerla en marcha pero también hay que vigilarla, y esa es una tarea de los Gobiernos. Lo que no puede hacerse es implantarla y olvidarse de ella.

¿Que importancia tiene la educación en estas estrategias?

Mucha, pero la educación sexual en las escuelas no puede abordarse sólo desde un punto de vista biológico, sino que tiene que hacerse como si formara parte del día a día. El error es afrontarla sólo desde la contracepción.

¿Qué ocurre en las familias?

En general en Europa, la educación sexual en las familias es muy deficiente. Una encuesta reciente realizada en Finlandia entre menores de diez años puso de manifiesto que los padres sólo dedicaban siete minutos diarios a comunicarse, de cualquier tema, con ellos.

¿Cuáles son las claves de una buena educación sexual?

La información es fundamental pero el acceso a la anticoncepción es imprescindible, porque una sin la otra hacen imposible lograr una buena educación sexual.

En España, el acceso a la anticoncepción es deficiente, por lo que, entre otras medidas, el Gobierno dispensará la píldora del día después en las farmacias sin receta médica. ¿Es eficaz?

Sí, porque las cifras demuestran que ayuda a reducir el número de embarazos no deseados. Pero también es necesario que los farmacéuticos se impliquen y animen a los adolescentes a acudir a centros de planificación familiar a informarse, no sobre este método anticonceptivo, sino sobre todos. Deben tener en cuenta que la píldora de emergencia no puede tomarse todos los días, porque dejaría de ser de emergencia.

¿Qué le parece el anteproyecto de la nueva Ley del Aborto española?

Hay dos maneras de abordar el problema, no regular el aborto y hacerlo. En cualquier caso, la regulación debe ser muy clara. La ley que prepara España es progresista, sigue las directrices que marcamos desde la OMS.

Una de las medidas más polémicas es que las menores de 16 y 17 años puedan abortar sin consentimiento paterno.

Es un tema controvertido, no sólo en España. Los datos que manejamos con encuestas quinquenales entre la población de 15 años son que el 16% de las chicas y el 17% de los chicos en Europa, EEUU y Canadá tienen relaciones sexuales plenas. Si es esta la realidad, ¿por qué vamos a negarles el derecho a decidir? El problema de exigir el consentimiento paterno es que retrasa el proceso, porque las chicas temen decirlo en casa. Y no es lo mismo interrumpir un embarazo en las primeras semanas que hacerlo más tarde.

¿Deben preocuparse los padres por que sus hijas aborten sin su consentimiento?

Volvemos de nuevo a lo mismo, es una cuestión de educación desde la infancia, de confianza y de saber hablar con los hijos. Y de entender que la sexualidad de los hijos es algo natural y que ellos también tienen derechos, como nosotros.

¿Y cómo se entiende eso?

Enseñamos a nuestros hijos a lavarse las manos desde pequeños, a hablar y a comer. La sexualidad debe ser parte de ese aprendizaje, porque es parte esencial de la vida.