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Los sindicatos alertan de que el Banco de España alienta el recorte de empleo en la banca

Las centrales intentarán buscar salidas negociadas para los más de 15.000 empleos que vaticinan que se destruirán en el sector en 2013. Los trabajadores se preparan para batallar en la calle lo que temen no poder conseguir en l

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Pintan bastos en el sector financiero y los sindicatos se afanan en poner a punto sus herramientas de presión y negociación para rebajar al máximo el número de empleos –más de 15.000 según cálculos de las centrales– que se destruirán a lo largo del año que acaba de empezar. Un proceso tras el que, según apuntan, está la mano larga del máximo órgano regulador bancario. 'El Banco de España está induciendo las negociaciones, está en una posición rígida. Y se equivoca', señala a Público José María Martínez, secretario general de la federación de Banca de CCOO. Además, según este líder sindical, el FROB está 'poniendo en riesgo' el dinero público inyectado a las entidades. 'Estamos notando que la posibilidad de negociación es muy limitada y que la voluntad de mover ficha es prácticamente nula', añade su homólogo en UGT. 

Del relato de los sindicatos se deduce que no va a ser precisamente fácil atenuar este drástico recorte de empleo en el sector. Para evitar las 'salidas traumáticas', es decir, los 20 días por año trabajado con un tope de 12 mensualidades a los que aboca la reforma laboral aprobada por el PP para las empresas que pueden acreditar que sus ventas o ingresos han disminuido durante tres trimestres consecutivos, los sindicatos plantearán alternativas a sus interlocutores. Entre ellas, expedientes de suspensión –cancelación temporal del contrato y envío al paro del empleado durante ese periodo– o reducción –disminución de la jornada y, por tanto, del sueldo–, traslados, bajas voluntarias incentivadas o prejubilaciones. No aceptarán, señalan en CCOO y UGT, el radical abaratamiento del despido que puso en marcha Mariano Rajoy tras su llegada a la Moncloa. Es la línea roja que no están dispuestos a sobrepasar.

Por ello, los trabajadores del sector se preparan ya para batallar en la calle lo que temen no poder conseguir en las mesas de negociación. Este miércoles, coincidiendo con el inicio del periodo de consultas del ERE de Bankia –con 6.000 despidos encima de la mesa– habrá movilizaciones en siete ciudades españolas. Los sindicatos tampoco descartan la convocatoria de paros en las próximas semanas si las negociaciones no avanzan. En Madrid, los empleados de la entidad nacionalizada que preside José Ignacio Goirigolzarri, se manifestarán a las18 horas frente al Banco de España. También habrá concentraciones en Barcelona, Valencia, Las Palmas, Logroño, Segovia y Ávila. Este miércoles también se reunirá el Santander con los sindicatos, aunque el banco ya anunció que no habría despidos forzosos en las entre 2.500 y 3.000 salidas que prevé. 

Los sindicatos sostienen que la reestructuración bancaria, tal y como se está llevando a cabo, tiene un 'fin ideológico' y que se ha aprovechado la crisis para 'transformar' el sector financiero y 'concentrar' toda la riqueza en las manos de unos pocos. El objetivo, insisten, es entregar a los bancos el pastel del negocio financiero español. Señalan, además, que se ha tirado por tierra la posibilidad de haber puesto en marcha una banca pública. Por ello, señala Moreno, de UGT, las centrales no pueden dejar que la 'estafa' generada por los bancos y su mala gestión la paguen los trabajadores. 'Estamos sufriendo las consecuencias de no haber hecho a tiempo la reestructuración. De esa forma, se habría destruido menos empleo y habría costado menos dinero al contribuyente', dice, en este sentido, el responsable de banca de CCOO. 

Las jugosas compensaciones con las que en el pasado la banca invitaba a marcharse a sus empleados en la época de burbuja inmobiliaria no son la norma hoy día. La moratoria de tres meses para la entrada en vigor de los artículos de la reforma de las pensiones de 2011 relativos a la jubilación anticipada –que previsiblemente se endurecerá cuando se agote este plazo–, puede favorecer a los expedientes en curso, pero las centrales aseguran que no es una solución a los futuros ajustes laborales del sector.

'Puede venir bien a muy corto plazo, pero la previsión es que en los próximos tres años se destruyan alrededor de 30.000 empleos, por eso la solución pasa por aligerar la cuenta de costes con suspensiones o salidas pactadas y por retener el talento para cuando el negocio se recupere. La reestructuración del sector siempre se ha hecho con medidas acordadas y la reforma laboral no impide medidas de flexibilidad interna', asevera Martínez. Desde UGT, Sebastián Moreno señala, además, que las cajas ya hicieron su reestructuración por la vía de las prejubilaciones y que, por razones biológicas, esta no será una opción mayoritaria para los recortes de plantilla que están por venir.