Publicado: 21.11.2013 17:34 |Actualizado: 21.11.2013 17:34

Los sindicatos exigen que se retiren los despidos en Tragsa

El viernes finaliza el plazo de consultas sobre el ERE en la empresa pública. Los trabajadores piden medidas de flexibilidad y reducción de salarios de 200 directivos que "cobran más que el presidente del Gobierno"

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Las negociaciones sobre el ERE en la empresa pública Tragsa se estancan a pocas horas de que finalice el plazo de consultas. Pese a haber deconvocado la huelga del pasado 12 de noviembre en vistas de la "buena fe" negociadora que había mostrado la dirección del grupo, a día de hoy sigue habiendo despidos sobre la mesa.

De los 1.639 despidos anunciados en las distintas comunidades autónomas - 836 en Tragsa y 803 en su filial Tragsatec- la cifra se redujo durante las distintas reuniones entre dirección y sindicatos a 400 y 399 respectivamente, algo que los trabajadores no están dispuestos a aceptar y lo considewran "totalmente desproporcionado" teniendo en cuenta que este año sería el primero que el grupo presenta pérdidas.

Las federaciones de Comfia y Fecoma de CCOO han exigido al Grupo Tragsa este jueves medidas alternativas de flexibilidad interna para evitar los despidos y han denunciado que la reestructuración recae sólo en los trabajadores y no en los mandos directivos de ambas compañías.

El secretario general de Fecoma, Vicente Sánchez, ha denunciado en rueda de presnsa que el despido colectivo no está basado en un condicionamiento económico, ya que durante los 35 años la compañía estatal ha obtenido beneficios.

Por su parte, el secretario general de Comfia, José María Martínez, ha explicado que la empresa aduce ahora "problemas organizativos" y ha denunciado que Tragsa no quiere resolver este problema, ya que no plantea recortes en los cargos medios y altos de la compañía, donde radica el problema, según confirmaron a Público fuentes sindicales el día que se desconvocó el segundo día de huelga contra los depidos en la empresa.

El sindicalista ha explicado en rueda de prensa que en 2003 la compañía tenía a 381 personas cobrando por objetivos, personas que eran cargos directivos medios o altos medios, en 2009 ese volumen de personal ascendió a 695 personas, mientras que tras la caída de producción por la crisis, en 2012 ese colectivo se situó en 652 personas.

"200 directivos ganan 220.000 euros anuales, más que el presidente del Gobierno" "En este periodo el grupo redujo su empleo global de 25.000 a 11.000 personas, pero los equipos directivos apenas se redujeron un 5% en Tragsatec y un 8% en Tragsa. Es ahí donde está el problema organizativo, en la amplia estructura", ha recalcado Martínez.

El secretario general de Comfia ha reiterado que en Madrid, donde trabajan 504 personas, el coste total de personal asciende a 55 millones de euros. "De ellas, 300 personas tienen un salario medio de menos de 35.000 euros, y por lo tanto, 200 personas se reparten como gasto salarial 44,5 millones de euros. Tocan a 220.000 euros por cabeza, lo que supone que ganan más que el presidente del Gobierno de este país. Ahí es donde están los problemas organizativos", ha denunciado, y ha enumerado que la compañía tiene una reserva de 130 millones de euros.

Vicente Martínez ha señalado que la negociación con la empresa "está bloqueada" porque los directivos aseguran no tener margen de maniobra para llegar a un acuerdo. "Un acuerdo que pensamos que tienen que ser medidas de flexibilidad interna, reducciones salariales, sobre todo en las capas de arriba. Se empeñan en despidos, fundamentalmente en trabajadores de a pie, y que las indemnizaciones sean cortas. Si el ERE no termina con un acuerdo, probablemente serán los tribunales los que lo echen para atrás", ha avisado con tomar medidas legales.

Según han confirmado fuentes sindicales a Público, este jueves la dirección y los sindicatos volverán a reunirse en un encuetro que se alargará previsiblemente hasta la madruga, ya que el plazo para lograr el acuerdo expira este viernes.

A CCOO se suma la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F),cuyo delegado sindical, Rafael Fernández, ha insitido en que se deben detener los despidos y favorecer al máximo las bajas incentivadas y recuerda que en últimos siete años, Tragsa ha registrado 174 millones de euros, mientras que la previsión de pérdidas sólo asciende a 17 millones. "El ERE es desproporcionado máxime cuando además prevé ingresar entre 80 y 90 millones de euros a través del Plan de Proveedores del Gobierno", argumentaFernández.

Respecto a cómo se está llevando la negociación, el secretario general de la sección sindical de Tragsa, Javier Canales, ha señalado que "las distancias son insalvables", según palabras de la dirección de la empresa por su poca capacidad negociadora.

"Nos han llegado a decir que el límite de despidos no se puede rebajar más. Entendemos que el mensaje de la reforma laboral es el mantenimiento del trabajo y que hay medidas alternativas menos traumáticas. Hemos hecho distintas propuestas en ese ámbito, incluso el conjuto de trabajadores estaría dispuesto a estudiar una rebaja de los salarios si se ajustaran a la realidad", ha explicado sobre la negociación en la matriz, donde la empresa planea el despido de 400 trabajadores.

"Si el ERE no termina en acuerdo, serán los tribunales los que lo echen para atrás" El representante sindical de Tragsa no duda en lanzar "un grito a la sociedad". "No puede ser que una empresa pública tenga a más de 200 trabajadores con un sueldo superior al del presidente del Gobierno. Así las cuentas no salen. Si en Tragsa nadie cobrara más de 78.000 euros, nuestra empresa ahorraría 18 millones de euros, ya no habría problemas ni organizativa ni económicamente", ha subrayado.

Por eso, se muestra pesimista, ya que ve que es un "ERE sin sentido, sin razonamiento y sin capacidad negociadora". "Vemos difícil, casi imposible alcanzar un acuerdo con estas prestaciones, que se despida a 400 personas cuando se quedan personas con salarios desorbitados y que son innecesarias", ha criticado.

El secretario general de la sección sindical de Tragsatec, Claudio Landeira, ha señalado respecto a las últimas negociaciones que en la última reunión les presentaron los datos de 400 despidos, pero con la "desafectación en un 90% de las capas superiores" de los trabajadores.

De esta forma y tras la reunión infructosa de ayer, que terminó a las 14.00 horas, los representantes sindicales de Tragsatec decidieron "pasar a la acción" y se volvieron a encerrar en la sede del grupo.

"La situación la vemos basatante complicada. Esperamos que este mensaje del encierro de esta noche, esta rebelión cívica, sea un mensaje claro a la empresa de que utilizaremos todos los medios sindicales y judiciales para tumbar el ERE", ha avisado sobre las medidas que pueden tomar en el caso de que no se encuentre una solución al conflicto.