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La situación en el norte de Kosovo sigue tensa pero bajo control de la policía

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Pristina, 23 feb (EFE)- Unos 700 serbios se manifestaron hoy pacíficamente en la ciudad norteña de Mitrovica, dividida entre las etnias albanesa y serbia, para mostrar su rechazo a la secesión unilateral de Kosovo de Serbia y la misión de la Unión Europea (UE), que consideran "ilegal".

Seis días después de la proclamación unilateral de la independencia, la situación en el norte de Kosovo, donde se concentra la minoría serbia permanece tensa, aunque está bajo el control de la policía y de las fuerzas militares de la OTAN.

Con banderas serbias y gritos de "Kosovo es el corazón de Serbia", los manifestantes exigieron la ayuda de Rusia para rechazar la independencia de Kosovo.

"No hubo incidentes. Los manifestantes se disolvieron tras una hora de protesta", afirmó a EFE un portavoz de la policía local.

Desde el domingo, los serbios, que son la mayoría en el norte de Mitrovica, región contigua a Serbia, organizan protestas contra la independencia unilateral de Kosovo proclamada ese día.

La manifestación más grande, en la que participaron unos dos mil serbio-kosovares que viven en el norte del río Ibar, se organizó ayer.

El río, que atraviesa esa ciudad norteña de Kosovo contigua a Serbia, sirve de frontera natural que divide a los 40.000 serbios que habitan en el norte de los 60.000 albaneses estacionados en la parte del sur.

"La situación general de seguridad en el norte de Mitrovica es tensa, pero se halla bajo el control de la policía", confirmó hoy a EFE Veton Elshani, el portavoz del servicio policial de Kosovo (SHPK).

Comparte esa opinión el alcalde de la ciudad de Mitrovica, Bajram Rexhepi, al destacar que durante esta semana "no se ha registrado ningún incidente entre la población albanesa que vive en el norte y la serbia en el sur".

La fuerza militar de la KFOR, dirigida por la OTAN, y que cuenta con 17.000 soldados, ha reforzado las medidas de protección para unos 1.500 albano-kosovares que viven aislados de los serbios en la parte del norte.

Además, ha aumentado su vigilancia a lo largo de la frontera después de que manifestantes serbios quemaran el martes pasado dos puestos fronterizos que unen Kosovo con Serbia.

Los serbio-kosovares, igual que Belgrado, rechazan con vehemencia la secesión unilateral de Kosovo de Serbia, territorio que consideran "cuna natal" de su nación.

Y para expresar este repudio se reúnen diariamente en protestas en Mitrovica a las 12.44 hora local, (11.44 GMT), en referencia a la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que según ellos, declara Kosovo parte de Serbia.

La protesta de hoy terminó sin incidentes, a diferencia de la de ayer, cuando 2.000 manifestantes asaltaron con piedras y petardos a las fuerzas de la policía local e internacional que fueron reforzadas por unidades especiales antidisturbios enviadas desde Pristina.

Las fuerzas de seguridad endurecieron ayer los controles en los pasos fronterizos con Serbia e impidieron el acceso a ciudadanos no kosovares para evitar que se sumaran a la protesta en Mitrovica.

Elshani dijo a EFE que este cierre selectivo de la frontera estaba en vigor hasta las 14.00 GMT (viernes), y que en el futuro se les va a negar la entrada a todos aquellos que "nos parezcan peligrosos por motivos de seguridad".

Las autoridades albano-kosovares de Mitrovica han pedido a la población albanesa que guarde la calma y evite cualquier provocación incitada por Belgrado con el fin de desestabilizar Kosovo.

Debido a las tensiones en Mitrovica, las oficinas de la misión de la Union Europea han sido desplazadas hoy del norte al sur de la ciudad.

Los líderes albano-kosovares proclamaron el 17 de febrero la independencia de Serbia, basándose en el plan del ex enviado especial de la ONU, Martti Ahtisaari, que establece Kosovo como sociedad multi-étnica.

En Kosovo vive una población de dos millones de habitantes, de los cuales el 90 por ciento son albaneses, un 5 por ciento serbios y el resto son otras minorías, como turca, gitana, gorani y bosnia.

La independencia será "supervisada" por una misión de la Unión Europea (UE) compuesta de unos 2.000 jueces, policías y aduaneros que pronto reemplazará a la de las Naciones Unidas que han administrado esa ex provincia serbia desde el final de la guerra del 1999.