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Los socialistas franceses, en una amarga batalla por el liderato

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Los militantes del Partido Socialista francés votaban el jueves a un nuevo líder tras una amarga batalla de poder interno que aún podría dividirles.

su candidata Ségolène Royal perdió ante Nicolas Sarkozy en mayo de 2007 - las facciones socialistas han estado enfrentadas entre ellas.

Sus divisiones han beneficiado indirectamente a Sarkozy, que ha afrontado poca oposición en su programa de reformas domésticas y ha ganado importancia en la escena internacional.

La glamurosa Royal, de 55 años, una figura polarizadora considerada por sus partidarios una fuerza para la renovación pero criticada por otros por ser políticamente inconsistente, se ha presentado al cargo de secretaria general para sustituir a su ex pareja sentimental, François Hollande.

Royal acaparó aplausos y abucheos por igual en un congreso del partido lleno de resentimiento el pasado fin de semana. Algunos socialistas consideran su atractivo para las masas como su gran esperanza, pero otros amenazan con darse de baja del partido si gana.

El conocido diputado socialista Jean-Luc Melenchon ya lo ha hecho, diciendo que el apoyo a Royal en el seno del partido implica que él ya no lo reconozca como su casa política porque ella está muy lejos de la herencia izquierdista del partido.

El principal rival de Royal es Martine Aubry, de 58 años, una ex ministra más conocida por ser la autora del controvertida ley laboral de las 35 horas semanales. Aubry, alcaldesa de Lille, es hija del ex presidente de la Comisión Europea Jacques Delors.

Aubry está respalda por una improbable coalición de "elefantes", como se conoce a la vieja guardia del partido en Francia, que solían ser rivales y ahora sólo les une su desagrado por Royal.

Cualquiera de ellas sería la primera mujer que dirige el Partido Socialista.

El tercero en discordia es Benoit Hamon, de 41 años, miembro del Parlamento Europeo y el menos conocido de los tres. Está considerado próximo al ala izquierdista de la agrupación, que cuenta con 233.000 miembros en total.

Los tres candidatos han prometido unir y renovar el partido pero los días previos a la votación del jueves han estado marcados por los ataques personales.