Público
Público

Solbes entrega unas cuentas con déficit y mayor deuda, pero que "miran al futuro"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, entregó hoy al Congreso los Presupuestos Generales del Estado para 2009, unas cuentas que admiten la vuelta al déficit y el aumento de la deuda pública y "miran al futuro" de la recuperación económica, aunque "no olvidan el presente" de la crisis.

Solbes entregó el proyecto de ley de los Presupuestos en un día marcado por el recrudecimiento de la crisis financiera internacional, con una caída generalizada de las bolsas ante el rechazo de la Cámara de Representantes de Estados Unidos al Plan de rescate del sistema financiero del país.

Pese a la crisis estadounidense y a la posibilidad de que otros países europeos intervengan entidades bancarias, Solbes insistió en que los ciudadanos españoles "pueden estar muy tranquilos" porque sus ahorros "no corren peligro" en "ninguna" de las entidades financieras españolas.

El análisis financiero del vicepresidente eclipsó la explicación de los Presupuestos, en la que Solbes admitió que la deuda pública, que se había reducido casi diez puntos desde 2004, volverá a aumentar el año que viene a causa de la crisis, y lo hará en dos puntos hasta situarse en el 38,8 por ciento del PIB.

La causa principal del aumento de la deuda es que las cuentas públicas, que ya se encuentran en déficit, van a incurrir en saldos negativos también en 2009.

Así, Solbes anunció que el año próximo se prevé un déficit del conjunto de las Administraciones Públicas del 1,9 por ciento del PIB.

Este déficit se deberá a los saldos negativos del Estado (1,5% del PIB), las comunidades autónomas (1%), y los ayuntamientos (0,2%), que no podrán ser compensados por el superávit que seguirá teniendo la Seguridad Social, del 0,8 por ciento del PIB y que permitirá nuevas aportaciones al Fondo de Reserva.

Por lo demás, el ministro de Economía y Hacienda volvió a insistir en la necesaria austeridad de estas cuentas ante el deterioro económico.

Así, Solbes aseguró que los Presupuestos de 2009 "miran al futuro pero no olvidan el presente", ya que dan prioridad a las partidas para reactivar la economía y mejorar su modelo de crecimiento, aunque sin olvidar compromisos sociales como las pensiones, las prestaciones por desempleo y la dependencia, para ayudar a los "más desfavorecidos" por la crisis.

El vicepresidente volvió a reiterar que si la coyuntura internacional lo permite, la economía española empezará a remontar en el segundo semestre de 2009 y volverá a estar en su crecimiento potencial en 2010.

Además, insistió en las fortalezas que, en su opinión, se han consolidado en los últimos años y permitirán salir mejor de la crisis, como la capitalización de la economía, la solidez del sistema financiero y unas cuentas saneadas, que junto con políticas como la moderación salarial ayudarán a volver a ritmos de crecimiento como los de años anteriores.

No obstante, advirtió de la importancia del contexto internacional, que cambia "día a día" y "hora a hora", como se ha demostrado en las últimas jornadas.

El vicepresidente explicó las principales partidas de estos presupuestos, en los que el gasto social vuelve a acaparar más de la mitad del total, sobre todo por el pago de las pensiones, que necesitan 32,2 de cada cien euros gastados.

Aseguró que la austeridad está plasmada en todos los ministerios, en los que aumenta "sólo lo imprescindible" y destacó especialmente el incremento de las inversiones en infraestructuras, que se elevarán a 22.114,08 millones de euros (el 4,5% más) y las dotaciones para vivienda (1.606 millones) y dependencia (1.158 millones).

El aumento del desempleo originado por la crisis hará también que una de las partidas más elevadas sea la necesaria para pagar las prestaciones por paro: 19.292 millones financiados casi en su totalidad por el Servicio Público de Empleo, a excepción de los 2.000 millones adicionales que aporta el Estado.

Por otro lado, Solbes defendió que en estos presupuestos no hayan aumentado más los gastos financieros para incrementar la liquidez, y recordó que las líneas de crédito del ICO aprobadas con este fin son ya "muy importantes".