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"Son menores, pero saben lo que hacen", dice la familia

Los padres de la niña de 13 años violada en Isla Cristina entre siete adolescentes afirman que hubo premeditación. El juez interna a dos sospechosos y deja en libertad vigilada a otro

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'¿Es que no pensaron lo que le estaban haciendo a la cría? ¿Cómo se puede cometer un horror así? Son menores, pero no niños. Saben lo que hacen'. Las palabras de Fidel Canela, padrastro de la niña de 13 años, discapacitada psíquica, supuestamente violada por siete menores en la madrugada del viernes al sábado en Isla Cristina (Huelva), resumían ayer la incomprensión y el dolor de la familia a la par que alimentaban el debate abierto sobre la responsabilidad penal de los menores, especialmente de los que, al tener menos de 14 años, son inimputables.

El juez de Menores de Huelva decretó ayer el ingreso en centros de internamiento de Sevilla y Almería de dos de los tres detenidos mayores de 13 años que el domingo aún no habían completado su declaración. El tercero quedó en libertad vigilada con una orden de alejamiento, según fuentes de la Guardia Civil. Es el único mayor de 13 que no está internado por orden del juez.

De los otros cuatro detenidos, hay dos internados en Cádiz y otros dos en libertad al tener menos de 14 años. Ninguno de los implicados, todos ellos de Isla Cristina, tiene más de 16, según fuentes de la investigación. Los dos de menos de 14 están con sus familias.

Los testimonios de Fidel Canela y de la madre de la chica, Germana Artiel, permiten reconstruir la agresión según la versión de la víctima, cuya edad mental está 'en 6 o 7 años', según su padrastro. La chica había salido 'a dar una vuelta' por la feria del Carmen con su hermana de 20 años y 'cuatro amigas', según la madre, que afirma que de vuelta a casa se encontró con 'dos conocidos' del barrio.

La chica fue supuestamente conducida a la playa de Punta del Caimán, próxima a la zona del botellón, donde fue agredida sexualmente por estos dos menores y otros cinco. 'La engañaron. Los demás estaban escondidos. Lo tenían planeado. Fue arrastrada hasta la playa, donde le rompieron la ropa, y obligada [a mantener relaciones sexuales]', afirma Germana, convencida de que hubo premeditación.

Fidel, al ver que esa noche la niña no regresaba a casa, fue a buscarla alrededor de las 5 h. La encontró sola en una avenida y 'rara'. 'Venía con la ropa rajada y con los brazos enmorecidos [amoratados], pero no decía nada, estaba como ida', explica Germana, que afirma que al día siguiente supo que 'la habían amenazado' para que no contara nada. Esta sería otra similitud con el caso de Baena (Córdoba), donde la niña de 13 años supuestamente violada por seis personas, cuatro de ellas menores, también fue presuntamente amenazada para que no revelara nada.

Tanto Fidel como Germana se marcharon a trabajar por la mañana y no fue hasta la salida, sobre las 15 horas, cuando la hermana mayor los alertó de que 'pasaba algo' porque 'había mucha arena' en la cama de la niña.

Los padres, ante el silencio de la niña, se enteraron de lo ocurrido por una amiga de la chica, con la que esta se había sincerado y que a su vez avisó a la hermana mayor. Inmediatamente la madre fue con la víctima a poner una denuncia ante la Guardia Civil, que durante ese sábado y el domingo detuvo a los siete implicados.

Según Fidel, la niña afirma que conoce a todos sus supuestos agresores. Varios de ellos eran, explicó, 'amigachos del pueblo', y dos incluso vivían cerca de la residencia de la víctima, en la calle Lepanto. '¡Si hay padres que trabajan con nosotros [en el Ayuntamiento]!', afirmó Fidel, que lamenta que 'ninguno haya venido a disculparse'. 'Sólo una madre', añadió, 'ha dicho que si su hijo es culpable, deberá pagarlo'.

Fidel explicó que aún no han decidido si el curso próximo, cuando la chica entre en 1º de ESO, estudiará en el instituto de este municipio. 'La madre y la niña están fatal, con pinchazos para los nervios, sin poder dormir', cuenta Fidel.

Ambas se encontraban en la tarde de ayer fuera de Isla Cristina, intentando alejarse del revuelo provocado por un caso que, sumado al de Baena, ha despertado un enorme interés en la opinión pública y ha alcanzado ya la esfera política.

La directora general de Infancia y Familias de la Junta de Andalucía, Carmen Belinchón, afirmó ayer que está 'en contacto permanente' con la Fiscalía de Menores 'para adoptar medidas' con los tres detenidos con menos de 14 años por las dos violaciones a niñas de 13 ocurridas tanto en Isla Cristina como en Baena, donde seis personas, cuatro de ellas menores uno, con menos de 14 supuestamente violaron a una chica de 13.

En declaraciones a Público, Belinchón afirmó que 'puede crear alarma' ver que los menores de 14 no tienen ninguna responsabilidad, pero aclaró que, a la espera de lo que determine la Fiscalía de Menores, 'habrá que valorar qué medidas tomar'. Así lo establece la Ley del Menor, que en su artículo 3 señala que en estos casos corresponde 'a la entidad pública de protección de menores', en este caso la Junta, 'promover las medidas de protección adecuadas'.

'Puede ser que, por su situación familiar, tengan que salir de ese entorno porque requieran atención especializada, o quedarse en el seno familiar bajo atención especializada', añadió. Es decir, no descarta el ingreso en un centro para trastornos de conducta, si bien aclaró que era sólo 'una hipótesis'. Las dos víctimas serán acogidas en programas de atención a las víctimas menores de la violencia sexual 'para intentar que el daño causado deje la menor huella posible'.