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Soros alerta de que los ajustes de Merkel llevan al desastre

La canciller insiste en Davos en la austeridad aunque pide crecimiento

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Buena parte de los responsables de que el mundo vaya como va se encuentran desde ayer en Davos, Suiza. Unos 2.600 miembros de la élite mundial económica, política e intelectual -protegidos por unos 3.500 individuos armados y 18 kilómetros de barreras de seguridad- se reúnen en una ciudad famosa por sus sanatorios para hablar sobre cómo curar un planeta enfermo.

Un aire de pesimismo impregnaba los discursos inaugurales del Foro Económico Mundial. 'El mundo sufre síndrome de desgaste profesional', decía Klaus Schwab, el economista alemán que fundó el Foro y aún lo dirige. El día anterior, Pricewaterhouse-Coopers presentó en Davos una encuesta a grandes ejecutivos de todo el mundo que confirman la percepción de Schwab. El 48% cree que la economía global empeorará en los próximos 12 meses; el 34% considera que seguirá igual; y sólo el 15%, que mejorará.

En la cumbre suiza, quienes manejan la economía mundial tratan de mostrar su cara más amable. 'Todos estamos hechos para el bien, incluso los banqueros', decía ayer el clérigo surafricano y Nobel de la Paz Desmond Tutu.

Aquí, hasta un especulador condenado por el uso de información privilegiada como George Soros puede parecer un intelectual de izquierdas. El multimillonario consideró insuficientes las medidas adoptadas en diciembre por el Banco Central Europeo (BCE) para paliar los problemas de liquidez en la zona euro y argumentó que es imprescindible un plan específico para España e Italia que evite un futuro colapso del euro. 'Los recortes presupuestarios y las reformas estructurales por sí solas no serán la solución, sino que generarán tensiones económicas y políticas que pueden destruir la UE', aseguró.

En su opinión, sería necesario facilitar una reducción instantánea de los costes de los intereses para los estados y facilitar que el BCE pudiese actuar como fuente de crédito de última necesidad, apoyándose tanto en el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y en el futuro Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera. 'Permitir a Italia y a España emitir bonos al 1% les apartaría del camino que ha tomado Grecia', afirmó Soros, muy crítico con la oposición de Alemania a estas medidas.

Otro gurú que arremetió contra la postura de la canciller Angela Merkel ante la crisis que sufre Europa fue el profesor de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini más conocido por predecir la actual crisis cuando casi nadie la veía. 'Hay una fuerte recesión en los países periféricos y lo que necesita la zona euro es más crecimiento y menos austeridad', afirmó en Davos. En su opinión, la actual política de ajuste fiscal conduciría a un círculo vicioso.

Frente a ello, en su discurso de inauguración del Foro, Merkel hizo una encendida defensa de una Europa unida y solidaria a la que los estados transfieran más competencias y donde se elaboren estrategias consensuadas para mejorar la competitividad. La canciller alemana reconoció que Europa necesita que su economía crezca más y ha de ser capaz de crear más empleos, porque una tasa de paro demasiado elevada hace que una economía pierda credibilidad, pero volvió a insistir en su petición de austeridad. En su opinión, lo que deben hacer los países europeos es trabajar para recuperar la confianza de los mercados a través de la aplicación estricta de normas fiscales vinculantes y reformas que hagan sus economías más competitivas.

Sin embargo, dudó de la conveniencia de que Alemania se comprometa a soportar un fondo permanente de rescate mayor que el actual. 'Ahora se dice que el fondo sea el doble y entonces os creeremos. Otros dicen que debería ser el triple y entonces os creeremos. Y siempre me pregunto hasta cuándo nos dará esto credibilidad'. 'No debemos hacer promesas que no podamos cumplir', dijo al respecto.

Por último, esbozó su idea para el futuro de Europa. Tendremos que acostumbrarnos a que la Comisión sea cada vez más un Gobierno y tendremos un Parlamento Europeo más fuerte que dejará a los presidentes y los gobiernos nacionales como una segunda cámara', resumió.