Público
Público

Spanair despedirá a toda la plantilla tras dejar un agujero de 300 millones

La aerolínea pidió ayer al juez su concurso de acreedores. No tiene suficientes activos para pagar la deuda. Pilotos y proveedores se adelantan a la empresa y reclaman su suspensión de pagos para poder cobrar una parte

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Spanair generó en tres años una deuda de 474 millones de euros, el equivalente al 80% de su facturación anual, lo que supone un agujero de 300 millones. Es el pasivo reconocido por la compañía en la documentación presentada ayer en los Juzgados de lo Mercantil de Barcelona y lo que explica que, en los últimos meses, tuviera que sobrevivir asistida por las inyecciones de capital público. Sin estas y sin posibilidad de conseguir capital, como se negociaba con Qatar Airways, su final era cuestión de días. De ahí el abrupto cese de actividad del pasado viernes.

La compañía inició ayer la vía del concurso de acreedores, al que aparejó el expediente de regulación de empleo (ERE) que utilizará para finiquitar al 100% de su plantilla, 2.065 trabajadores. Mañana, miércoles, la empresa reunirá a los representantes de los trabajadores para explicarles la situación. No serán las únicas víctimas. La caída arrastrará también al 80% de la plantilla de la compañía de servicios de tierra Newco, que emplea a unas 1.200 personas.

Newco, la compañía de 'handling' de Spanair, recortará el 80% de sus empleos

Newco, en concurso de acreedores, no tuvo ningún empacho en comunicar este ERE al comité de empresa a las 0.30 horas del sábado, es decir, tres horas después de confirmarse el cierre de Spanair,según fuentes sindicales. La empresa ha informado a sus trabajadores de que apenas se mantendrán abiertas cinco bases operativas Barcelona, Vigo, Oviedo, Tenerife Sur y Fuerteventura de la veintena actual, además de parte de sus servicios centrales de Madrid. Los empleados ya han sufrido dos ERE en la época en que la empresa era del derrumbado imperio Marsans, cuando era del expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán y su socio, Gonzalo Pascual. También otros empleados de empresas contratadas por Spanair se verán afectados por el cierre.

El ambiente continúa crispado en la plantilla de la aero-línea. No sirvieron para calmarlos las palabras que ofreció ayer su presidente, Ferran Soriano, ante 300 trabajadores convocados en la sede de la compañía, en L'Hospitalet de Llobregat. Soriano les comunicó lo que ya sabían desde el viernes, entre otras cosas, su próximo despido y que no podrán cobrar completa la nómina de enero. Mientras eso ocurría,los representantes jurídicos de la compañía el despacho de abogados Roca i Junyent se acercaban hasta la Ciudad de la Justicia y presentaban la documentación para pedir la suspensión de pagos.

La compañía sigue negándose a dar datos sobre su situación. Las únicas cifras que trascendieron es que el saldo negativo entre activo propiedades que se pueden liquidar y pasivo deudas supera los 300 millones. Desde su refundación en 2009, cuando fue adquirida por un grupo de empresarios catalanes que paulatinamente fueron sustituidos por las admi-nistraciones catalanas, Spanair ha acumulado impagos y créditos por 474 millones.

La Generalitat se deja 140 millones en la aventura de reflotar la aerolínea

Sólo en la parte de accionistas, y sin tener en cuenta la inyección de capital que realizaron en los últimos tres años, se contabiliza un pasivo de 260 millones. En este capítulo aparecen dos grandes acreedores. Por una parte, la aerolínea escandinava SAS, que tiene difícil cobrar los 165 millones que tenía pendientes de cobro. Por otra, las administraciones catalanas Ayuntamiento de Barcelona y Generalitat, que están siendo muy cautas a la hora de dar cifras sobre su participación en la compañía. Temen una sanción de la Unión Europea por subvencionar a una empresa privada y vulnerar, así, la libre competencia.

En todo caso, el conseller de Economia, Andreu Mas-Colell, reconoció que entre capital ejecutado a través de las empresas públicas Avançsa y Cimalsa y créditos básicamente del Institut Català de Finances, la Generalitat se ha dejado en Spanair unos 140 millones. El PP asegura que el Ayuntamiento de Barcelona podría haber destinado otros 40 millones a través de sus participaciones en los organismos de colaboración público-privada Turisme de Barcelona y Fira de Barcelona. En cualquier caso, se desconoce qué parte del dinero se articuló por la vía crediticia, la única que garantiza la posibilidad de recuperar parte de los fondos públicos inyectados.

En todo caso, Mas-Colell cargó ayer contra los 'hipócritas' que arremeten contra el hecho de que las administraciones públicas dieran oxígeno financiero a Spanair, al considerar que otras aerolíneas 'las recibieron porque en su momento, y aún hoy en día, se consideró que había elementos estratégicos territoriales en la conectividad aérea'.

Más allá del perímetro accionarial figuran otros 214 millones de deudas de los proveedores, entre los que se encuentran los de carburante, de los aviones que estaban en régimen de leasing, las tasas de Aena que no se pagaron durante medio año y los créditos bancarios, entre otros.

Apartar a la cúpula

El colectivo de casi 400 pilotos de Spanair, representados por el sindicato Sepla, hizo una maniobra para intentar cobrar, al menos, el 25% de lo que les debe la aerolínea. Para ello, presentaron en los juzgados, en torno a un cuarto de hora antes que la empresa, la petición de que el magistrado encargado del proceso decrete el concurso de acreedores necesario. 'Lo hacemos para que el juez aparte de la gestión a la cúpula', señaló ayer en una rueda de prensa el jefe de la sección sindical del Sepla en Spanair, Alberto Martínez de Marañón. Hay cuatro proveedores que se han sumado a esa petición, que el Sepla abre a otros colectivos de trabajadores. Aunque hay dudas de que el juez decida el concurso necesario, ya que se sabía de antemano que Spanair lo iba a pedir voluntariamente.