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Sudáfrica rebosa optimismo a las puertas del año mundialista

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A punto de entrar en 2010, el año en que Sudáfrica y todo el continente africano acapararán durante todo un mes la atención de medio planeta gracias a la fase final del Mundial de fútbol, las expectativas del Comité Organizador (LOC) no pueden ser más halagüeñas.

"Durante cinco años hemos trabajado duro", dijo hoy el director ejecutivo del LOC, Danny Jordaan, quien solicitó entusiasmo y un apoyo popular monolítico por parte de los aficionados.

"Este es el año en que como nación abriremos nuestras puertas, corazones y espíritus deportivos al mundo. Este es nuestro momento. Este es nuestro año", afirmó Jordaan en un comunicado.

Frente a las perspectivas más agoreras de no pocos aficionados y analistas, la construcción o remodelación de los diez estadios, a falta de pequeños detalles cosméticos, es ya un trabajo finalizado.

Pero un Mundial no son sólo estadios y fútbol, se trata de un acontecimiento social de primer orden que en el caso de Sudáfrica atraerá a casi medio millón de visitantes con localidades en las carteras para acceder a alguno de los 64 partidos.

Y de momento, pese al innegable atractivo arquitectónico de los recintos deportivos y su carácter práctico y funcional persisten dudas y temores relativos fundamentalmente a dos aspectos: el transporte y la seguridad.

Sudáfrica presenta un índice de criminalidad efervescente y aunque la mitad de las casas están valladas y blindadas con sistemas electrónicos y guardas de seguridad no hay día que los lectores de periódicos no acompañen su desayuno con noticias de asesinatos, violaciones, secuestros o atracos de lo más truculento.

"El gobierno nos está respaldando con firmeza en lo que respecta a medidas de seguridad y tendremos un Mundial seguro. El gobierno va a contratar 55.000 policías adicionales, lo que supone un incremento del 15 por ciento. Estoy satisfecho, los aficionados, los equipos y la gente estarán a salvo", aseguró Jordaan.

Con todo, en un país como Sudáfrica donde, según el informe estadístico de la Policía para el periodo fiscal 2008-2009, se cometen más de 18.000 asesinatos al año y más de 5.700 delitos graves al día, los aficionados harán bien si se guardan las espaldas y se informan antes de aventurarse a la ligera por las grandes ciudades del país.

La otra piedra en el zapato de la organización es el transporte, ya que a falta de poco más de cinco meses para que el balón eche a rodar en el estadio Soccer City, desplazarse rápida y cómodamente por ciudades como Johannesburgo, Ciudad del Cabo o Durban puede ser una entelequia.

"El gobierno sudafricano está mejorando carreteras, aeropuertos y sistemas de transporte de cara al evento. Estará disponible un sistema de transportes de alta tecnología, con autobuses, trenes y taxis en toda Suráfrica", prometió Jordaan.

El gobierno y el LOC están poniendo todo de su parte para que la fase final del Mundial sea un éxito rotundo, pues perciben el Mundial no sólo como la oportunidad de situar Sudáfrica en el centro del globo sino de obtener también un desarrollo económico sustancial y un legado turístico que tendrá continuidad en años venideros.

Para que todo vaya sobre ruedas, el LOC contará con un batallón de 15.000 voluntarios procedentes de hasta 52 países del mundo, los cuales será seleccionados a principios del año mundialista entre más de 60.000 solicitudes.

"Esta es sólo una de las formas en que las naciones del mundo se involucrarán en esta oportunidad histórica", explicó Jordaan.

Pero para que el éxito sea completo el director ejecutivo del LOC pidió a todos los ciudadanos que arrimen el hombro: "Desde ahora y hasta el final del Mundial 2010, cada sudafricano debe asumir su papel para asegurar que nos unimos como una nación para ofrecer el mejor Mundial de todos los tiempos", aseguró.

Sudáfrica tiene algo más de cinco meses por delante para acabar de redondear el intenso trabajo de cinco años y conseguir que el escepticismo decreciente que aún persiste por algunos detalles de organización acabe finalmente por evaporarse con la llegada del año nuevo, el año del Mundial.