Público
Público

La suficiencia del líder

Un gol de Rossi le bastó al Villarreal para batir al voluntarioso Sporting y mantenerse en la punta

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Se enfrentaban dos realidades muy distintas ayer en El Molinón. La nueva realeza de la Liga ante la modestia de un recién ascendido. Uno de los líderes ante el colista. Ese abismo que separa a los millonarios y sus deportivos de los usuarios del autobús que no llegan a fin de mes.

El Villarreal exhibe sus joyas por Europa , en sus teatros, mientras el Sporting y su fiel afición disfrutan su presente porque vuelven a codearse con los grandes 10 años después, aunque eso le cueste derrotas humillantes o, como ocurrió ayer, inmerecidas.

El cuadro asturiano demostró rápidamente que los siete goles encajados en el Bernabéu habían quedado olvidados en Barajas. Preciado metió mano e introdujo nueve modificaciones y el equipo lo notó. Una de las novedades fue Morán, que llevó peligro por la banda derecha y con sus internadas puso en apuros a Capdevila. Por su parte, Carmelo volvió a la alineación y destacó en la mediapunta, por detrás del activo Bilic.

Sin embargo, para marcar un gol al Villarreal hay que pasar por más de una alcabala. Carmelo lo comprobó cuando aprovechó una distracción de Fuentes y se enfrentó a Diego López, pero el portero menos batido de la Liga BBVA (dos goles en cinco partidos) evitó el gol. Luego, Bilic gozó de la mejor ocasión con un cabezazo a bocajarro que se estrelló en el larguero. La suerte de los (nuevos) ricos o la desdicha de los modestos.

Preciado había dicho antes del partido que “es mejor ver las orejas al lobo ahora”. Pero lo que quizá no sabía es que su rival de ayer es un lobo vestido de cordero.

Ante la intensidad de los locales, el Villarreal mantuvo su estilo habitual. Es un equipo que parece lento, que duerme el partido y a sus rivales, pero en el último cuarto del campo exhibe una de sus mayores virtudes, el cambio de ritmo. Ayer, como es costumbre, todos los balones pasaron por Senna, la aduana obligatoria de todas las jugadas del conjunto de Pellegrini.

Nihat jugó el primer tiempo y mostró que su velocidad y habilidad para moverse por todo el frente de ataque están intactas. Su sustituto, Rossi, debutó en esta temporada y rápidamente mostró su título de goleador olímpico con un tanto producto de su ubicación en el área. También colaboró la defensa asturiana que se paralizó por una mano involuntaria de Godín. ‘Ausencia de malicia’, el título de una de las tantas películas del fallecido Paul Newman sirve para describir al voluntarioso Sporting. Preciado, que terminó expulsado, los jugadores y la afición protestaron la jugada hasta el final del partido. Quizá porque es mejor culpar a terceros de las penas propias.

El Villarreal no conoce la derrota en sus últimos 11 partidos de Liga, los seis últimos choques del curso anterior y los cinco de la actual. Pero lo que sí parecen saber de sobra es cómo medir los partidos y ganar con la ley del mínimo esfuerzo. Una suficiencia de la que no se vanaglorian, pero que empieza a asustar a los rivales, ora domésticos, ora continentales. Que pase el Celtic.