Publicado: 20.04.2014 17:27 |Actualizado: 20.04.2014 17:27

Un superviviente del Mar Nosso: "Vi en el mar cómo desfallecían mis compañeros"

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Francisco Manuel Albitres, uno de los cinco supervivientes del Mar Nosso, achaca el naufragio a que "la red debió de enganchar en algo, fue una fatalidad". El marinero, de 55 años, se recupera junto a su mujer y a sus dos hijas en su casa de Cea (Vilagarcía de Arousa), donde recibe el cariño y apoyo de familiares, amigos y vecinos.

Albitres se encontraba a las once de la mañana del jueves en la sala de máquinas, "engrasando", cuando "noté que escoraba el barco e inmediatamente me fui arriba. Ya sentí a mis compañeros gritar y después me tiré al agua. No tenía salvavidas porque al volcar todos los resortes de seguridad quedan en el fondo", relata en declaraciones a Efe.

El tripulante describe como "angustiosas" las dos horas que pasó en el mar, "viendo como desfallecían mis compañeros" hasta que lo rescataron y lo llevaron al hospital, donde permaneció un día al presentar uno de los cuadros más críticos de hipotermia. "En la sala de máquinas vas con poca ropa. Al principio con el frío notas mucho dolor pero luego ya no sientes nada".

Asegura que fueron su mujer y sus hijas las que le dieron fuerzas para aguantar mientras estaba en el agua. "Y eso que me hundí en dos ocasiones". Además, garantiza que el barco se encontraba en perfectas condiciones y respalda el trabajo del armador y del patrón. "Fue un accidente, llevamos ese peso en el aparejo muchas veces", dice.

La próxima semana prestará declaración y hoy viajó a Vila do Conde, Portugal, para asistir al entierro de Américo Santos, José Esteves y António Cascao, a los que define como "muy buenos compañeros". Otros dos marineros portugueses, Francisco Santos y Manuel Silva, continúan desaparecidos.

El Mar Nosso, con bandera portuguesa y armador de Marín (Pontevedra), naufragó al mediodía del pasado 17 de abril a 20 millas al norte de la ría Navia cuando faenaba en la costera de la caballa, tras haber salido horas antes del puerto de Avilés en una jornada de mar en calma.