Publicado: 29.06.2014 12:07 |Actualizado: 29.06.2014 12:07

El TC niega el derecho a exhumar los restos de víctimas de la Guerra Civil

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El Tribunal Constitucional ha negado el amparo a un padre y un hijo que pedían investigar la muerte de sus familiares durante la Guerra Civil y que se exhumaran sus restos del Valle de los Caídos por la "manifiesta" inexistencia de violación en sus derechos fundamentales.

Según el escrito, la Sección Cuarta de la Sala Segunda ha inadmitido su recurso de amparo y ha ordenado archivar las actuaciones, dando antes un plazo de tres días a la Fiscalía para interponer un recurso de súplica contra su decisión.  

Los magistrados Fernando Valdés Dal-Ré y Ricardo Enríquez Sancho basan el sobreseimiento en la "manifiesta inexistencia de violación de un derecho fundamental tutelable en amparo", una vulneración que es esencial para que el Alto Tribunal pueda tutelar a las víctimas con arreglo al artículo 44.1 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional.  

Los recurrentes defendían que se había vulnerado su derecho constitucional a la tutela judicial efectiva y a la igualdad, al tiempo que denunciaron la "inexistencia del derecho que tienen las personas a unirse a sus familiares, no otorgándoles la entrega de los mismos para testimoniar su respeto y su honra".

Su abogado Eduardo Ranz llevará el caso de los hermanos Cansado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, después de que el Juzgado de Instrucción número 4 de San Lorenzo de El Escorial y la Audiencia Provincial de Madrid archivaran anteriormente la causa. La familia quería saber la fecha y las causas de la muerte de José  Cansado Lamata y Antonio Cansado Lamata, dos agricultores sin afiliaciones políticas conocidas desaparecidos en 1936. Para ello, invocaba la doctrina de Estrasburgo para exigir una investigación efectiva.

Solicitaba la recuperación de sus restos mortales depositados en un columbario de la Basílica de la Santa Cruz de Valle de los Caídos en abril de 1959 procedentes de Ateca (Zaragoza).  

Según su denuncia, el 22 de septiembre de 1936 ambos hermanos fueron llamados a prestar declaración en el Ayuntamiento de Ateca, donde fueron detenidos y trasladados al mercado de abastos de Calatayud.  

Allí, se formó el grupo de detenidos conocido como 'los 12 de Ateca', cuyos miembros fueron trasladados en un camión hasta las afueras de Zaragoza donde fueron obligados a cavar sus propias fosas.